De gris a oscuro pinta el panorama para la economía nacional

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De gris a oscuro pinta el panorama para la economía nacional

Mayo 8, 2020 - 05:00

Dadas las duras condiciones económicas que está atravesando el país, se prevé que el PIB decrezca en -10,1% para el 2020. Esto implicaría que este año sería el peor de la historia ecuatoriana desde que se registran datos, incluso en la gran depresión, cuando el punto más bajo fue en 1933 (-4,2%) o la crisis bancaria de 1999, que llegó a -4,77%. Esto implica un deterioro en prácticamente todas las industrias, siendo la más afectada la de alojamiento y comidas, con -33,9%, junto con la reducción de la oferta y demanda agregada.

La empresa PRO Estudios en su reporte IMACRO N°58 lanzó las previsiones para este año de escalabro, aunque desde que se inició el año, previo a la pandemia, la economía ya tenía un comportamiento contractivo.

Esto se demuestra con el deslizamiento decreciente del PIB desde el 2018, es decir, la variación porcentual del Producto Interno Bruto ha ido cayendo continuamente. Por ejemplo, la tasa de crecimiento del cuarto trimestre (IV-T) de 2018 fue de 2,8% con respecto al 2017, mientras que para el mismo trimestre de 2019 el crecimiento fue solo de 0,7% y se profundizó en el 2019 cuando el PIB incluso decreció, llegando al -1% con respecto al cuarto trimestre del año anterior. Como se observa en el Gráfico 1, la tendencia es claramente decreciente y mucho más empinada en 2019.

Gráfico 1 Tasa de variación del PIB trimestral (2017 – 2019)

En febrero de este año los resultados no habían cambiado, pues el PIB tuvo un deslizamiento negativo de -0,5% con respecto a febrero 2019. A posteriori de la pandemia, Ecuador enfrenta un panorama más complejo, ya que además haber acumulado una serie de problemas fiscales y monetarios, ahora enfrenta el hundimiento del precio del petróleo y el detrimento de la economía en la mayoría de los sectores a nivel mundial.

El sector petrolero y no petrolero ya mostraron resultados negativos desde febrero. El más detonante fue el petrolero, con una caída del VAB de -6,3% mientras el VAB no petrolero también tuvo una variación negativa de -1,4%.

PREVISIÓN MACROECONÓMICA PARA EL 2020: LA PEOR CRISIS DEL PAÍS

Las previsiones de la IMACRO son aún menos alentadoras que las publicadas por los distintos organismos internacionales. Los datos son aún ambiguos por el contexto de incertidumbre, por lo que se necesitará de más de una revisión. Sin embargo, es claro que el país enfrenta la peor crisis socioeconómica de la historia reciente que se acentuará por las escasas soluciones eficientes frente a esta situación.

Ante ello, para el 2020 se prevé un detonante decrecimiento del -10,1% en el Producto Interno Bruto, el peor dato desde que se existen cifras duplicando al efecto generado en la gran depresión y en la crisis bancaria del 99 (Gráfico 2). Esto implica el deterioro de una serie de industrias, disminución de exportaciones, el aumento del desempleo, la pobreza y, por ende, la caída de la demanda agregada como parte del sector real de la economía. Es decir, que toda la economía se contraerá.

Gráfico 2 Histórico tasa de variación anual del PIB (1927 – 2020)

LAS INDUSTRIAS MÁS AFECTADAS POR LA PANDEMIA

Prácticamente todas las industrias estarán afectadas inevitablemente por efectos del COVID, con excepción de unas pocas que tienen que ver con salud y alimentación. El sector financiero y de seguros tendrá un crecimiento nulo; sin embargo, esta industria puede verse afectada por la escasa liquidez que el país tendrá como consecuencia del coronavirus.

Como se observa en la Tabla 1, los tres sectores más afectados son Alojamiento y comidas (-33,9%), transporte (-17,1%), comercio (-17%) y construcción (-16,8%). Esto evidencia una vez más que el sector del turismo es por mucho el más afectado.

Por otro lado, dado la caída del precio del petróleo en el mercado internacional por la disminución de la demanda a nivel mundial, los ingresos directos del gobierno se han reducido. Por tanto, el Estado deberá reducir su tamaño y más aún con las condiciones deficitarias que lleva acarreando desde hace varios años.

Tabla 1 Tasa anual del VAB por industria

La paralización forzada de las actividades productivas a nivel nacional ha afectado claramente a la oferta y demanda agregada, todas sus variables registran tasas negativas. Especialmente sectores como educación, electricidad, manufactura y algunos servicios verán reducir su demanda.

A nivel general, la oferta (demanda) final de bienes y servicios se reduce el -5,1%, la demanda agregada interna cae el -8,9%, la Formación Bruta de Capital Fijo se reduce un -16,5%, siendo la que más se profundiza. Además, las exportaciones en bienes y servicios caen -8,2% y las importaciones -4,9%. El sector petrolero y de combustibles es detonante y se reduce sus exportaciones en -46,9% e importaciones en -31% (Gráfico 3).

En todo este contexto, son muchos los hogares que estarán afectados debido a despidos, permanente desempleo o reducción de salarios. Esta baja de ingresos de las familias es el causante de que el gasto de consumo final de los hogares se reduzca en 2020 en -5,1%.

Gráfico 3 Variación anual de la oferta y demanda final

 

Este escenario muestra el gran impacto socioeconómico de la crisis por consecuencia de la pandemia. Cabe mencionar que son solo unas aproximaciones. Sin embargo, son indicios de los sectores que tendrán un mayor impacto negativo y dónde el sector público debe aportar para su reactivación. Pese a los escasos recursos que el Gobierno dispone y sus limitados escenarios de acción, debe concentrarse en los grupos más vulnerables, con mayor hincapié en el mercado laboral y sosteniendo las industrias más afectadas del país.

Por: Karen Lucero, redacción Revista GESTIÓN.

 

 

 

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