El recálculo de las cifras muestra que el mercado laboral del país se recupera

Secciones
Revista Gestion

El recálculo de las cifras muestra que el mercado laboral del país se recupera

Revista Gestión *
Julio 25, 2021 - 19:00

El INEC cerró el primer semestre del año con cambios estructurales en la medición de las cifras del mercado laboral. Para junio, la tasa de desempleo alcanzó un 5,1%, pero la PEA se contrajo en más de 160.000 personas, lo que cambió su rumbo creciente. No obstante, se verifica un aumento del empleo pleno a partir de las cifras recalculadas, con más de 35.000 empleos adecuados registrados este mes. Evaluando los cambios de la data con esta nueva metodología, ¿estamos mejor de lo que pensábamos?

El jueves 22 de julio, el Instituto Nacional de Estadísticas y Censos (INEC) publicó la Encuesta de Empleo Nacional de Empleo, Desempleo y Subempleo (ENEMDU) para el mes de junio con información sobre los principales indicadores del mercado de trabajo, pero con cambios en la metodología de medición.

Con el afán de garantizar la comparabilidad entre las cifras, el INEC realizó una reconstrucción de los indicadores desde septiembre del 2020. Esta decisión técnica nace con el objetivo de generar data más robusta, a través de una actualización del marco conceptual detrás de las mediciones. La idea es garantizar estadísticas útiles, que sean comparables entre sí, y que sirvan como insumo para los hacedores de política pública, la academia, y la sociedad civil.

El principal motivo del cambio fue el factor de expansión, el cual multiplica a cada uno de los entrevistados en la muestra para extrapolar los datos obtenidos a nivel poblacional, de modo que la información refleje de manera estadísticamente significativa lo que está sucediendo en el mercado laboral.

Se puede diseñar este parámetro de tres formas: 1) con la Unidad Primaria de Muestreo (UPM), que se basa en un hogar representativo para un conjunto de personas de una misma manzana o conglomerado, en donde todas esas viviendas tengan características socioeconómicas similares; 2) a nivel de hogar, en donde solo las personas que habitan la vivienda presentan el mismo factor; y 3) a nivel de persona, en donde cada individuo tiene un factor de expansión diferente.

Los recálculos se volvieron una tarea urgente, pues durante el 2020 el INEC cambió 5 veces la manera de medir el factor de expansión, lo que quebró la comparabilidad de los indicadores mes a mes. Así lo explicó Roberto Castillo, director actual del INEC, en una jornada virtual de socialización sobre los efectos que ha causado la pandemia en las estadísticas laborales del país.

El análisis histórico indica que hasta antes de septiembre del 2020 se medía a través del factor de expansión UPM, pero en ese mes se decidió implementar el cálculo a nivel de persona hasta noviembre del 2020. En diciembre se regresó a UPM, pero al comenzar el 2021 se optó por la medición a nivel de hogar tipo 1 hasta marzo, y hogar tipo 2 hasta mayo.  

Esta montaña rusa de modificaciones terminó por restarle credibilidad a las cifras publicadas mes a mes, ya que, al no medirse de manera homogénea, las estimaciones no eran estrictamente comparables, lo que limitó mucho el análisis real de las dinámicas del mercado laboral.

Castillo mencionó que los cambios en los cálculos del factor no eran necesariamente negativos, pero que se dieron de manera abrupta y repentina y “cualquier innovación metodológica debe tener un mínimo de tiempo para estudiarla, con una fase de evaluación y una de implementación”.

Para evitar cualquier arbitrariedad, Castillo también puso especial énfasis en “el acompañamiento y análisis técnico de instituciones internacionales y la evaluación del impacto”, así como en la necesidad de procesos de transición paulatinos en donde la clave sea una socialización previa y anticipada.

Frente a esto, el INEC decidió regresar al cálculo del factor de expansión a través del UPM que, de hecho, es la práctica más común en la mayoría de países de la región; y reconstruir las cifras presentadas desde septiembre del 2020 con este mismo factor.

La erradicación de las diferencias metodológicas permite dimensionar y cuantificar el verdadero impacto que ha tenido la pandemia en el mercado laboral, ya que las cifras estarían calculadas con el mismo método antes y durante la crisis sanitaria. Esto evita distorsiones en el nivel de alcance y afectación que ha tenido dicho fenómeno, cuestión que solo desvirtuaría el análisis.

¿LOS RECÁLCULOS CAMBIAN LAS TENDENCIAS QUE SE VENÍAN OBSERVANDO?

Los análisis comparativos con las nuevas cifras son sustanciales para detectar si las evaluaciones efectuadas en lo que va del año se mantienen, o, por el contrario, se muestran diferencias en el comportamiento de las variables, que se venía observando en los últimos meses.

En primer lugar, la tasa de desempleo pasó de 6,3% en mayo a 5,1% en junio. El valor recalculado del mes de mayo coincide con el que se presentó con diferente metodología, por lo que no varía la tendencia a la baja que se ha presentado en cuanto a la disminución de personas en situación de desempleo a nivel nacional.

Por la misma línea, y evaluando las demás cifras que sí presentan cambios con los diferentes factores de expansión (Gráfico 1 y 2) se puede constatar que el nivel de desempleo, independientemente del factor, sigue teniendo la misma tendencia. Esto, debido a que durante el 2021 se ha mantenido alrededor del alrededor 5% en ambos casos, exceptuando el pico presentado en mayo. Se evidencia entonces que las diferencias antes y después del recálculo son mínimas, y que las tendencias se conservan.

Gráfico 1

Tasa de desempleo a nivel nacional y por área (cifras antiguas a mayo 2021)

 

Gráfico 2

Tasa de desempleo a nivel nacional y por área (cifras recalculadas a junio 2021)

 

Por otro lado, en cuanto a la cantidad de personas que se encuentran dentro de la Población Económicamente Activa (PEA), a junio del 2021, la PEA representó 65,8% del total de ciudadanos que pertenecen a la Población en Edad de Trabajar (PET). Se presentó una desaceleración de las tendencias de crecimiento que se registraban desde abril y mayo tanto en las cifras antiguas como recalculadas (Tablas 1 y 2).

Tabla 1

Composición de la población: Población Económicamente Activa (PEA) (cifras antiguas a mayo 2021)

 

 

Tabla 2

Composición de la población: Población Económicamente Activa (PEA) (cifras recalculadas a junio 2021)

 

En ese sentido, se evidencia una salida de la PEA de 168.637 personas, alcanzando un total de 8,3 millones. De la PEA, 94,9% tuvo empleo, lo que implica un total de 4,3 millones de personas económica inactivas en junio.

Hasta este momento, la evaluación mediante el contraste entre las cifras antiguas y recalculadas ha indicado que, aunque hayan pequeñas variaciones en los valores, la tendencia se ha mantenido. Sin embargo, un caso interesante es el empleo pleno o adecuado.  Para este mes, la tasa de empleo pleno aumentó de 30,2% a 31,3% (Gráfico 3), lo que equivale a un aumento de más de 35.000 empleos adecuados.

Gráfico 3

Tasa de empleo pleno a nivel nacional y por área (porcentaje de la PEA) (cifras recalculadas a junio 2021)

 

No obstante, lo que más llama la atención es que estas mejoras ya se venían dando desde el mes de abril, tal y como lo revelan las cifras recalculadas, mientras que, según los datos antiguos, para los meses de abril y mayo se habrían perdido más de 49.000 empleos adecuados, cuando en realidad, cada vez más personas se iban incorporando a empleos con condiciones laborales dignas (Tablas 3 y 4).

Tabla 3

Composición de la población: empleo pleno (cifras antiguas a mayo 2021)

 

Tabla 4

Composición de la población: empleo pleno (cifras recalculadas a junio 2021)

 

Este último caso revela que, en realidad, en cuanto a la provisión de condiciones laborales menos precarias, el país ha ido mejorando poco a poco, según las cifras recalculadas. Este escenario alentador se verifica con la contracción de la tasa de subempleo que a junio de 2021 a nivel nacional fue de 23%, mientras que en mayo alcanzaba el 23,2%.

Aunque sea una variación pequeña, indica que el camino que está siguiendo el Ecuador se orienta hacia una recuperación lenta pero sostenida, con mejor calidad de empleo y mayor bienestar para la población. Se espera que se mantenga esta tendencia positiva y el 2021 cierre con un mercado laboral fortalecido y adecuado para los ecuatorianos.

NUEVA HOJA DE RUTA DEL INEC, ¿QUÉ ESPERAR A FUTURO?

Con las nuevas reformas en el cambio de metodología, el INEC sienta un precedente para poner a disposición de la ciudadanía estimadores robustos que reflejen la realidad del mercado laboral. Para esto, Castillo menciona que en adelante se buscará poner énfasis en la oportunidad y credibilidad de la data, “respetando los calendarios estadísticos, y liberando información oportunamente y sin retrasos”.

También, a mediano plazo, el INEC busca consolidar y diversificar los datos, con la incorporación de nuevas variables. La principal prioridad es generar un indicador, con acompañamiento de la Organización Internacional del Trabajo (OIT), que refleje la realidad de la situación informal del Ecuador. Según Castillo, a día de hoy solo existe el indicador de “empleo en el sector informal”, el cual cuantifica cuántas personas trabajan en unidades económicas informales (que no tienen RUC o RISE), pero todavía no hay un estimador del empleo informal per se, que “revele si una persona está asegurada a la seguridad social, independientemente si está empleada en un espacio informal o no”.

De igual manera, se pretende incluir estadísticas con enfoque de género en las encuestas, en donde se incluyan estimadores según el sexo, género y la orientación para comprender a fondo la realidad de minorías que no han sido visibilizadas dentro de las estadísticas oficiales. La idea es actualizar el banco de preguntas (que mantiene un marco conceptual de 1983), ya que desde esa fecha el mercado laboral ecuatoriano se ha ido especializando y complejizando, de manera que se puedan entender dinámicas de discriminación, brechas salariales, barreras de acceso a los jóvenes dentro del mercado, etc.

Para esto, el INEC va a actuar de la mano con los registros administrativos del Registro Civil, IESS y el SRI, para articular de mejor manera la información y generar indicadores cada vez más robustos. Asimismo, otro cambio estructural que se encuentra en elaboración es la renovación de las líneas de pobreza con patrón de consumo del año 2006. Castillo comenta que “ha habido cambios desde entonces, y por ende el costo de vida se debe actualizar”.

Finalmente, se planea un nuevo censo nacional para el 2022, que hasta el momento cuenta con un presupuesto de $ 77 millones. No obstante, Castillo menciona que están en conversaciones con el Ministerio de Economía y Finanzas (MEF) para cambiar la metodología censal y ampliar el presupuesto, pues hasta el momento ya se han devengado casi $25 millones en actualización cartográfica. Los cambios implicarían dejar de hacer uso de estudiantes para que funjan de encuestadores mientras recogen información con una paralización del país y contratar a personal calificado (aprox. 17.000 encuestadores) con una recolección de data dentro de un lapso de seis a siete semanas.

Castillo considera que, con esta nueva metodología, la calidad del levantamiento aumentará considerablemente, además de que se obtendrá información más detallada de las personas que habitualmente habitan en un lugar. Otro punto a favor es el aumento del tiempo para las encuestas, debido a que en la coyuntura actual, donde la pandemia ha provocado la ralentización de la economía, paralizar al país solo podría traer efectos negativos.

En conclusión, las nuevas métricas del INEC han permitido ampliar el espectro de análisis de los diversos indicadores del mercado laboral para asegurar la comparabilidad entre los estimadores, y así evaluar realmente los impactos dentro de las dinámicas de empleabilidad y contratación. En algunos casos se revela que el Ecuador se está recuperando más de lo que originalmente se pensó, por lo que se espera que las tendencias de mejora se mantengan hacia finales de año.

 

(*) Elaborado por Aitana Veloz, analista económica Revista Gestión.

 

 

Si va a hacer uso de este artículo, por favor cite la fuente original. Artículo de información (I).

Encuentre contenido relacionado en nuestro archivo histórico:

La informalidad y el empleo no adecuado prevalecen en el país

El mercado laboral nacional no logra una mejora sostenible

Aunque el empleo crece, el mercado laboral sigue deteriorado

El empleo adecuado sigue cayendo y el subempleo crece

El empleo se recupera de a poco, ¿pero a qué costo y de qué forma?