Eliminar los impuestos que plantea Lasso sería renunciar al 10% de ingresos tributarios

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Eliminar los impuestos que plantea Lasso sería renunciar al 10% de ingresos tributarios

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Abril 7, 2021 - 05:00

Entre las principales propuestas del candidato Guillermo Lasso está la reducción y/o eliminación de algunos tributos. Entre ellos, la eliminación progresiva del ISD, la eliminación del IVA para productos de primera necesidad y del ICE para otros bienes y servicios que son cargados, así como una modificación en el IR. Esto equivaldría a la renuncia de al menos 10% de ingresos tributarios. En tanto que los ingresos permanentes del gobierno apenas lograron cubrir el 50% de los egresos permanentes en 2020.

A pocos días del domingo 11 de abril para las elecciones de segunda vuelta, Guillermo Lasso y Andrés Arauz luchan voto a voto. Mientras Lasso dice que incorporará a su plan de gobierno las propuestas de los demás candidatos presidenciales, Arauz señala que tiene un compromiso con el proyecto “Minka por la Vida” del movimiento Pachakutik.

La última semana de marzo sorprendió con un cambio de tendencia entre los dos candidatos, llevando la delantera el candidato de derecha, cuando las primeras encuestas publicadas luego de la primera vuelta daban una notoria ventaja del candidato correísta.

LASSO LE APUESTA A UNA PROFUNDA REFORMA TRIBUTARIA PARA GENERAR EMPLEO

El candidato de derecha, en su segunda campaña para las elecciones 2021, ha mostrado mayor empatía hacia todos los sectores. Dentro de su página web ha implementado registros para ser parte de sus ofertas de campaña. Entre ellas están: un programa de vacunación, financiamiento de fondo semilla, postulación para recibir un crédito agrícola, una bolsa de empleo y un plan de vivienda denominado Tu Vivienda Lista. Este tipo de estrategias han sido empleadas por los dos candidatos para comprometer el voto de quienes sufragan.

Una de las propuestas económicas del candidato es una reforma tributaria estructural, pues asegura que es uno de los males que impide la inversión y el emprendimiento. Dentro de su plan de gobierno, en el eje económico, Lasso enfatiza en la necesidad de simplificar trámites y declaraciones de impuesto, o como él ha dicho en sus entrevistas, “reducir la burocracia”.

Asegura que hay tributos distorsivos que perjudican el consumo, el ahorro y la inversión, por lo que propone eliminar todos estos impuestos sin la creación de nuevos. Los tributos fundamentales en los que se enfocará para simplificarlos serán: el Impuesto al Valor Agregado (IVA), el Impuesto a la Renta (IR) y el Impuesto a los Consumos Especiales (ICE).

La propuesta en torno al IVA es reducirlo para varios productos de primera necesidad, que actualmente tienen la tarifa más alta del 12%. Además, en una entrevista para diario El Universo Lasso habló de una flexibilización al cobro del IVA para días festivos y fechas especiales con el fin de estimular el consumo. Es decir, que se podría reducir la tasa del IVA de manera generalizada por un número de días máximo en el año, como doce días al año, equivalente a tres feriados de cuatro días.

Por el lado del Impuesto a la Renta, el candidato de CREO no especifica los cambios que buscará, pero indica lo siguiente: “Optimizaremos el Impuesto a la Renta, teniendo como base la solidaridad de las empresas y las personas naturales”.

Mientras que también propone remover el ICE para varios productos que no afectan la salud de los consumidores. Asimismo, señala que eliminará el ISD de forma progresiva, a fin de promover la llegada de capitales al país y elevar la competitividad del sector productivo mediante una reducción en los costos de bienes y servicios importados.

LASSO BUSCA ELIMINAR IMPUESTOS QUE SU MOVIMIENTO APROBÓ EN EL LEGISLATIVO

En este periodo electoral se han escuchado muchas propuestas del candidato Lasso, como la eliminación de tributos distorsionadores. Sin embargo, la contradicción es que estos tributos fueron aprobados en el pleno de la Asamblea gracias al apoyo de su bancada de CREO.

En diciembre de 2019 se aprobó con 89 votos a favor la Ley de Simplificación y Progresividad Tributaria. De esos votos, AP, CREO, SUMA, BADI y BIN estuvieron a favor, la Revolución Ciudadana estuvo dividida y el Partido Social Cristiano (PSC) se opuso a esta reforma. Dentro de esta ley se aprobó, por ejemplo, el ICE de 10% a los planes de telefonía celular personales, así como el régimen impositivo simplificado para las microempresas que grava el 2% sobre sus ingresos netos. 

Pero ahora son estos mismos tributos los que el candidato de CREO pretende eliminar aludiendo a su ineficiencia, algo en lo que concuerda con el candidato de UNES. “Vamos a eliminar el impuesto del 2% a los pequeños negocios para estimular los ingresos de las familias ecuatorianas, vamos también a eliminar el exceso de impuestos, eliminar el exceso de trámites, promover la inversión tanto local como extranjera para reactivar obra pública y también en el sector privado”, mencionó Lasso en el debate presidencial del 21 de marzo.

En la campaña del 2017 Lasso tuvo una postura más firme en torno a los tributos. En ese momento proponía eliminar 13 impuestos específicos, de los cuales algunos ya fueron derogados por el gobierno de Lenín Moreno, otros ya no los ha mencionado y otros se mantienen como una propuesta vigente (Cuadro 1). Aunque ha manejado este tema de manera más sutil que en el 2017.

Mientras tanto mantiene su visión de abrir la economía ecuatoriana al mundo y su propuesta de firmar la mayor cantidad de acuerdos de comercio exterior, como entrar a la Alianza del Pacífico.

ELIMITAR TRIBUTOS EN EL CORTO PLAZO NO ES POSIBLE

Para aplicar políticas es necesario identificar el contexto que atraviesa la economía. El 2020, sin duda fue un año extraordinario debido a la crisis por la emergencia sanitaria. El impacto que generó sobre las cuentas fiscales también fue dramático dado que cayeron sus ingresos y los gastos se incrementaron para atender el impacto de la pandemia, sostener al sector productivo y a las familias más vulnerables.

La recaudación tributaria tuvo una tasa de variación negativa de -13,2%, que se acercaría a una reducción de cerca de $ 2 mil millones de dólares comparado con el 2019. Entre los tributos que más cayeron están el ICE (-18,7%), el IVA (-17,6%) y el ISD (-15,4%). Esto muestra una caída generalizada en el consumo interno como de importaciones. Pero también una importante pérdida de ingresos corrientes del gobierno central.

Cuadro 1

Recaudación tributaria 2019 y 2020

 

 

La propuesta de Lasso de eliminar el ISD, el ICE para los productos que no afecten la salud y la reducción del IVA para productos de primera necesidad significaría una pérdida de ingresos que podría representar alrededor del 3% del PIB. En el 2017, la propuesta de Lasso de eliminar tributos equivalía a la renuncia de $ 3.000 millones de dólares, cerca del 17% del total de los ingresos tributarios.

Aunque en la actualidad no ha indicado una cifra aproximada de lo que representaría la eliminación de los tributos y la focalización de otros, es segura la pérdida de 8% de los ingresos tributarios por ISD, otro porcentaje del ICE y de otros impuestos de entre los 13 tributos del SRI. Ello podría significar una renuncia de al menos 10% de los ingresos tributarios, es decir, más de $ 1.200 millones.

El déficit del fiscal en 2020 alcanzó los $ 5.700 millones, según el Ministerio de Finanzas y se prevé que para el 2021 llegue a al menos $ 6.000 millones, mientras que la brecha entre gastos corrientes (permanentes) e ingresos permanentes se amplió en gran medida en 2020, aunque ya había una brecha importante desde 2019.

El Código Orgánico de Planificación y Finanzas Públicas estableció como regla fiscal que los egresos permanentes se financiarán única y exclusivamente con ingresos permanentes para mantener estabilidad económica y finanzas públicas sostenibles. Solo en situaciones excepcionales que prevé la Constitución, como salud, educación y justicia, se podrá financiar con ingresos no permanentes.

Los gastos corrientes se consideran como egresos permanentes ya que incluyen intereses, sueldos, compra de bienes y servicios, prestaciones de seguridad social y otros. Debido a la coyuntura, los gastos corrientes alcanzaron un monto de $ 28.202 millones, cuando los ingresos permanentes llegaron a los $ 14.099 millones. Es decir, no se cumplió con la regla fiscal, pues los ingresos solo cubrieron 50% de los egresos permanentes (Gráfico 1). Este incumplimiento no solo se dio en 2020, sino que ha venido desde hace años atrás.

Gráfico 1

Ingresos permanentes vs. gastos corrientes

 

 

Jorge Calderón, analista económico, mencionó a diario El Universo que bajo las actuales circunstancias del país es imposible utilizar la herramienta de bajar los impuestos para estimular la economía. Indica que la estructura de gastos está atada al flujo de ingresos tributarios y la pandemia y la paralización de la economía trajo consigo que el déficit se amplíe más de lo establecido para el 2020.

Otros analistas señalaron también que en el corto plazo no es posible. Pues para aplicar estas medidas se requiere compensar los ingresos del gobierno mediante reducción de gasto o incremento de impuestos. Como Lasso ha aclarado que no subirá ni creará más impuestos, la única forma en que el candidato podría hacerlo sería mediante la reducción del gasto.

ELIMINANDO EL ISD SE PERDERÍA MÁS DE LO QUE SE GANARÍA

De manera específica, el ISD es el impuesto que el candidato de CREO ha asegurado que lo eliminará por completo. La lógica detrás de dicha medida sería incentivar la inversión y dejar de castigar al sector productivo, especialmente a los exportadores e importadores del país.

El ISD fue implementado por el gobierno de Rafael Correa en el 2008. Inició con una carga impositiva de 0,5%, para el 2009 subió a 1%, luego, en el 2010, para enfrentar los efectos de la crisis financiera, subió a 2%, y para el 2012 entraría en vigor la reforma tributaria que fijó el ISD en 5%. Con esta reforma logró crear un tributo que pasaría a ser el tercero en generar más recaudación.

Uno de los objetivos principales de este tributo era evitar la fuga de capitales, salida desmesurada de divisas y, por ende, de dólares de la economía nacional. Sin embargo, el Gráfico 2 muestra que la cantidad nominal de salida de divisas no se vio alterada, pues mantiene el mismo patrón que obedece a la situación económica del país. Mientras que se ve un cambio importante en la recaudación tributaria y en el incremento de ingresos del gobierno, por lo que eliminar este tributo no tendría el impacto esperado en el sector productivo, así como no lo tuvo en la reducción de salida de divisas. En tanto, el gobierno renunciaría a 10% de sus ingresos tributarios y con una gran brecha para cubrir el gasto corriente.

Gráfico 2

Recaudación ISD y proxy de la salida de divisas

 

 

Reducir o eliminar el IVA en economías como la ecuatoriana no es sostenible. En economías con alta informalidad, más de la mitad de la población no paga impuestos, mientras que otros del sector formal evaden tributos. El IVA, al ser un impuesto generalizado, crea mayor eficiencia en la recaudación y excluye a bienes y servicios de primera necesidad que puedan golpear a las familias más pobres.

Es por ello que en las economías latinoamericanas priman impuestos indirectos como el IVA, pues según la Organización Internacional del Trabajo (OIT) la informalidad alcanza el 53,1% en América Latina. Contraste a Norteamérica, Europa y Asia donde preponderan los tributos directos, considerando que la tasa de informalidad está en promedio en el 20%.

La propuesta del candidato Lasso en torno a la eliminación del IVA para productos de primera necesidad, así como de la eliminación del ICE en productos como los servicios de telefonía móvil, los calefones y las cocinas a gas, entre otros, serían favorables para la ciudadanía. Pero habrá otras medidas que cuesten más que los beneficios que podrían generar. Todo ello sumado a un contexto de mucha necesidad de gasto social, un déficit fiscal que crece exponencialmente y la permanente búsqueda de financiamiento.

 

(*) Elaborado por Karen Lucero, Revista Gestión.

 

 

 

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