Hasta ahora, los cambios tributarios favorecen a los más ricos, ¿qué esperar de la reforma?

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Hasta ahora, los cambios tributarios favorecen a los más ricos, ¿qué esperar de la reforma?

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Septiembre 19, 2021 - 19:00

El Gobierno Nacional tiene una nueva meta de recaudación tributaria para el 2022: $ 700 millones. En lo que va de este año, la recaudación tributaria aumentó en 13% y el Impuesto al Valor Agregado (IVA) tuvo el mayor crecimiento (20%). Sin embargo, para lograr el objetivo de incrementar $ 700 millones, es urgente la reforma tributaria, aquella que aún no se ha presentado. El presidente Guillermo Lasso y el ministro de Finanzas, Simón Cueva, aclararon que no habrá un incremento de la renta ni del IVA y que la reforma se enfocará en la población con más ingresos. Esto a pesar de que sus primeras medidas, como la eliminación del Impuesto a la Salida de Divisas y del Impuesto a la Herencia, benefician precisamente a los quintiles más ricos del país.

LA RECAUDACIÓN TRIBUTARIA SE RECUPERA CON RESPECTO AL 2020

La recaudación tributaria es el mayor ingreso del Estado ecuatoriano. Se obtiene de personas naturales y jurídicas (empresas y organizaciones) que están obligadas a pagar impuestos por ley. Los organismos encargados de gestionar la política tributaria y su recaudación son el Servicio de Rentas Internas (SRI) y la Corporación Aduanera. Los ingresos tributarios son esenciales para el país, pues son el principal recurso para financiar los bienes y servicios públicos, permiten al Gobierno Nacional implementar su plan de trabajo y también pueden ser utilizados como una herramienta de redistribución de la renta.

De enero a agosto del 2021, se presentó un incremento importante en la recaudación de impuestos con respecto al mismo período del 2020, aunque aún no se alcanza al nivel de 2019. El incremento de la recaudación en 2021 ha sido de 13% (de $ 8.109,06 millones a $ 9.163,43 millones) (Gráfico 1). Este crecimiento se da principalmente por un aumento del 20% en la recaudación del Impuesto de Valor Agregado (IVA), que grava al valor de las transferencias locales o importaciones de bienes y servicios, la tarifa vigente es del 0% y del 12% dependiendo del bien o servicio. Dentro de este impuesto se encuentra el IVA por operaciones internas y por importaciones, aunque el mayor crecimiento se da por importaciones.

El Impuesto a los Consumos Especiales (ICE) también tuvo un incremento importante del 15%. El ICE es un tributo a ciertos bienes y servicios (nacionales o importados), por ejemplo, a cervezas, cigarrillos, fundas plásticas, armas de fuego, telefonía, entre otros. El incremento de este tributo se debe mayoritariamente al crecimiento del ICE por importaciones (58%).

El Impuesto a la Renta (IR), por otro lado, tuvo un crecimiento bajo (3%). Este tributo se aplica sobre aquellas rentas que obtengan las personas naturales, sucesiones indivisas (herencias, legados y donaciones) y las sociedades nacionales o extranjeras. Tanto el IVA como el ICE indican el crecimiento del comercio exterior del país, evidenciando así la reactivación internacional de las economías después de la crisis sanitaria causada por el COVID-19.

Gráfico 1

Recaudación tributaria de enero a agosto 2021

 

 

EL OBJETIVO DEL GOBIERNO DE AUMENTAR $ 700 MILLONES, ¿ES POSIBLE?

El presidente Lasso anunció que para el 2022 el objetivo es aumentar los ingresos tributarios en $ 700 millones. De esta manera, se podrá reactivar la economía, cerrar el déficit fiscal del país y cumplir con el programa del Fondo Monetario Internacional (FMI). Para lograr el objetivo, es fundamental una reforma tributaria; sin embargo, esta no se ha enviado aún, a pesar de que Lasso dijo que se enviaría el primer día de su mandato. El último anuncio lo hizo la ministra de Gobierno, Alexandra Vela, al indicar que el proyecto llegará al Legislativo a más tardar el 26 de septiembre.

El presidente y el ministro de Finanzas, Simón Cueva, aclararon que la reforma tributaria no incluirá un aumento del IVA ni del Impuesto a la Renta, pues aquello afectaría más a los sectores de la población que más fueron afectados durante la pandemia. El aumento de los ingresos tributarios, según anunció Cueva, será a través de un impuesto a la población con mayores ingresos. Esto a pesar de que las primeras medidas tributarias anunciadas tienen como fin beneficiar precisamente a los sectores de mayores ingresos, como la eliminación del impuesto a las herencias, legados y donaciones, y la reducción gradual del Impuesto a la Salida de Divisas (ISD). El 2 de septiembre del presente año el Gobierno decretó eliminar el ISD para las aerolíneas que operan en el país.

Aunque estas primeras señales suenan algo contradictorias, lo esperado es que en la reforma macro sí plantee una carga impositiva superior a las grandes fortunas del país, sin tocar a la clase media o a las clases populares.

LA CANASTA BÁSICA FAMILIAR NO PAGA IVA

El IVA es un impuesto regresivo, esto quiere decir que las personas que tienen mayores ingresos pagan, en porcentaje de sus ingresos, un menor valor, mientras que representa una mayor carga para las familias de bajos estratos socioeconómicos. Sin embargo, es importante tener en cuenta que ciertos bienes y servicios tienen tarifa de IVA del 0%. Dentro de estos bienes y servicios se encuentran aquellos que se consideran imprescindibles para satisfacer las necesidades básicas de un hogar como la leche, el pan, la sal, el azúcar, el transporte nacional terrestre y acuático, medicamentos y drogas de uso humano, entre otros. Además, la mayoría de los servicios artísticos y culturales tampoco pagan IVA.

Los impuestos de cuantía fija, como el IVA, son considerados los menos distorsionadores, debido a que el individuo no cambia en gran medida sus hábitos de consumo o no es posible evitar el pago de este impuesto, hay un mayor control, por lo que se vuelve un ingreso importante para el gobierno. Sin embargo, los consumidores, al enfrentar una crisis económica y social tan fuerte como fue la coronacrisis, tienen mayor sensibilidad ante cualquier incremento de precios, lo que sí podría afectar el consumo en el país.

En resumen, si bien un incremento del IVA no afectaría el consumo de los bienes y servicios imprescindibles, pues estos no pagan este impuesto, sí afectaría especialmente a la clase media, y al ser un impuesto regresivo, su impacto sería mucho menor en las personas con mayores ingresos. Por lo tanto, no incrementar este impuesto va acorde con el objetivo del presidente de no afectar a sectores de la población más vulnerables. Sin embargo, eliminar el ISD y el impuesto a la herencia está beneficiando a las personas con mayores ingresos, una acción contraria a su discurso.

¿A QUIÉN BENEFICIA LA ELIMINACIÓN DEL ISD?

El Impuesto a la Salida de Divisas es un impuesto que se cobra a la transferencia, envío o traslado de divisas que se efectúen al exterior con una tarifa del 5%. Se cobra a todo pago efectuado desde el exterior por personas naturales o sociedades ecuatorianas o por exportaciones de bienes o servicios efectuadas por personas naturales o sociedades domiciliadas en Ecuador.

El ISD es el tercer impuesto que más recauda en el país. Y aunque solo represente alrededor del 8% de la recaudación total en los últimos tres años (Gráfico 2) – en comparación con el IVA (45% aprox.) y el Impuesto a la Renta (35% aprox.)- es un impuesto que regula la salida de divisas del país, con el objetivo de que se queden en territorio nacional. Además, tras su eliminación, y sin un aumento en el IVA ni en el Impuesto a la Herencia, es incierto cómo el gobierno va a alcanzar su objetivo de recaudación en el 2022 sin tocar a la clase media.

Gráfico 2

Recaudación ISD de enero a agosto 2021

 

Además de su baja recaudación, el ISD limita la inversión extranjera en Ecuador. Sin embargo, la eliminación de este impuesto beneficia a las personas con mayores ingresos. Los sectores de la población en situación de vulnerabilidad o de lo quintiles más bajos no se ven afectados con este impuesto, pues sus transferencias realizadas al exterior son mínimas, por lo tanto, el impuesto tiene un carácter redistributivo y el ingreso obtenido por este puede ser utilizado para una mayor provisión de bienes y servicios públicos que sí beneficiarían a sectores con bajos ingresos.

¿ES EFICIENTE EL IMPUESTO A LA HERENCIA?

El Impuesto a la Renta es el segundo impuesto que más recauda el país, y dentro de este impuesto se encuentra el Impuesto a Herencias, Legados y Donaciones. Este impuesto se aplica al incremento patrimonial que proviene de herencias, legados o donaciones, como dice el nombre, y a todo tipo de acto o contrato por el cual se adquiera el dominio a título gratuito de bienes y derechos existentes en el Ecuador. El Impuesto a Herencias Legados y Donaciones es el que menos recauda del IR; ha representado, en promedio, el 0,44%  del IR en los últimos 10 años (Gráfico 3).  

Gráfico 3

Recaudación del Impuesto a Herencias, Legados  y Donaciones 2011-2020

 

Este impuesto es progresivo, es del 0% para aquellos beneficiarios que reciban hasta $ 72.090,00, quienes no pagan ningún impuesto. A partir de los $ 72.090,01, el impuesto es del 5%, y aumenta progresivamente hasta el 35% para valores mayores a $ 865.113,01.

El análisis de este impuesto, debido a su baja recaudación, gira en torno al costo-eficiencia del mismo. Sin embargo, eliminar este impuesto permite una acumulación de la renta mayor en el país, lo cual genera aún más desigualdad. El sector de la población que obtendría un valor mayor a  $ 72.090,01 pertenece a los quintiles más altos. Es necesario tener en cuenta el costo de la recaudación en comparación con el valor recaudado, pero también se deben encontrar mecanismos redistributivos que permitan al estado proveer de bienes y servicios públicos para los sectores más afectados por la pandemia, y que las personas con mayores ingresos contribuyan a la reactivación económica del país.

 

(*) Elaborado por Maí Suárez, redacción Revista Gestión

 

 

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