La caída de las ventas socava el empleo en el país

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La caída de las ventas socava el empleo en el país

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Mayo 6, 2021 - 05:00

Los efectos de la pandemia han arrasado con todo el sector productivo. Las ventas totales de las empresas cayeron en un -14,9% en el 2020, respecto al 2019. En lo que va del 2021 tampoco se han evidenciado mejoras. Esta pérdida en un año de más de $ 26 mil millones de ingresos por ventas para el sector privado -que absorbe más del 90% de los empleos- se traduce en la pérdida inminente de puestos de trabajo.

El sector productivo empresarial sigue encontrando fuertes dificultades para la reactivación económica. Se espera que el 2021, sin duda sea mejor que el 2020, pues las economías ya saben a qué atenerse. Sin embargo, la crisis por la emergencia sanitaria ha golpeado a toda la economía en su conjunto, lo cual limita una reactivación más acelerada.

Las estimaciones económicas para el 2021 no son del todo alentadoras. El Fondo Monetario Internacional (FMI) prevé que la economía ecuatoriana tenga un crecimiento del 2,5% en este año, siendo la más baja de la región con excepción de Venezuela. En tanto que el PIB decreció -7,8% en el 2020. Es decir que para este año solo podríamos recuperar un 32% de lo que se perdió cuando inició la pandemia.

Con una economía contraída, pese a los esfuerzos del sector empresarial por sostenerse ante la crisis y adaptar sus procesos de producción, comercialización y distribución a la nueva normalidad, la pandemia sigue acechando.

Las ventas registradas en enero de 2021 están muy por debajo de las ventas del mismo mes tanto en 2019 y 2020; con una tasa de variación negativa de -15,71% respecto a enero 2019, que equivale a $ 2.121 millones menos (Gráfico 1). Mientras que el 2020 cerró con una pérdida de ventas totales de $ 26.088 millones respecto al 2019, según los datos del SRI.

La caída más drástica para el sector privado fue en abril y mayo, cuando empezaron las medidas rígidas de distanciamiento, confinamiento y paralización económica. En esos meses, las ventas llegaron a experimentar un decrecimiento de -42,9% y -34,2%, respectivamente.

En general, la caída en las ventas de 2020 -en casi un cuarto del PIB nacional- afectó a todos los agentes vinculados, desde los trabajadores de los distintos sectores productivos hasta las arcas fiscales por una menor recaudación.

Gráfico 1

Ventas totales del sector privado

 

LAS PERSONAS NATURALES PERDIERON UN TERCIO DE SUS INGRESOS POR VENTAS

En el reporte de ventas de la Cámara de Industrias y Producción (CIP), se proyectaba que las ventas locales alcancen los $ 9.693 millones en febrero de 2021 (una caída de -16% con relación a febrero de 2020) y un crecimiento interanual marginal para marzo de 1% (siendo el primer mes que la pandemia impactó a la economía). Por lo tanto, las estimaciones siguen siendo desalentadoras para el sector empresarial.

Pero ¿qué grupos han sido los más golpeados? En términos absolutos, las sociedades han sido las que han tenido el mayor impacto, pues comparado con enero 2020 se distingue una pérdida de $ -1.259 millones de este sector.

Sin embargo, si se considera el tamaño de los contribuyentes, la variación relativa más alta fue para las personas naturales, quienes han perdido un tercio del total de sus ventas. Seguidas de los agentes de la Economía Popular y Solidaria (Cuadro 1).

Cuadro 1

Ventas totales por tipo de contribuyente

 

Cuando la dinamización económica se reduce, el sector productivo se desincentiva debido a una menor demanda reflejada en las ventas internas y externas. El golpe no fue en la misma proporción para todos los tipos de contribuyentes, pues cada uno tiene su dimensión.

Para una sociedad, la caída de ventas se puede traducir en mayor desempleo, menor inversión y/o reducción de producción. Mientras que para las personas naturales y economías del sector popular y solidario, el efecto va directamente al consumo. Dado que, por lo general, dependen de sus ingresos por ventas para cubrir sus gastos básicos (especialmente en el caso de las EPS).

A nivel sectorial, se demuestra que el sector de turismo fue de los más golpeados por efectos de la pandemia en términos relativos. Las actividades de alojamiento tuvieron una variación negativa en sus ventas de -34,6%, y las de servicios de transporte se contrajeron un -22,3%. Aunque tampoco tuvieron de las pérdidas absolutas más altas ya que su participación en el sector privado es menor a otras ramas, estos resultados sí demuestran el hundimiento de dichos sectores.

Mientras que los sectores que presenciaron las pérdidas más altas en sus ventas en términos nominales fueron el comercio y la industria manufacturera, que vieron reducidas en $ -223 millones y $ -140 millones respecto al 2019 (Gráfico 2).

Gráfico 2

Ventas totales acumuladas 2019 y 2020 por rama de actividad económica

 

 

LOS PUESTOS DE TRABAJO DEL SECTOR FORMAL NO HAN DEJADO DE CAER

Considerando que el sector privado acoge a 91,6% del empleo total, su desempeño es de continuo seguimiento ya que de ello depende la estabilidad económica de muchos hogares. En efecto, el impacto en las ventas representó la pérdida de muchos empleos. Además, que bajo la modalidad de teletrabajo, no todos los sectores podían mantener la misma cantidad de trabajadores, ni siquiera se podía cumplir con el tiempo normal de una jornada laboral.

El INEC publicó los índices de Puestos de Trabajo, Horas Trabajadas y Remuneraciones (IPT-IH-IR) en el cual permite medir el comportamiento evolutivo de la coyuntura laboral de las empresas.

Se identifica que el índice más negativo ha sido el de puestos de trabajo, que durante todo el 2020 y lo que va del 2021 solo ha tenido decrecimientos mes a mes. Tal parece que la cantidad de puestos de trabajo es más sensible ante la contracción del sector productivo que las otras variables ya que el impacto es prácticamente directamente proporcional.

Justamente, entre abril, mayo y junio de 2020 se identifica la mayor reducción de empleos de -2,4%, -3,2% y -1,6%, respectivamente. Para enero, la caída fue de -0,72% y para febrero también se redujo, aunque en menor proporción (-0,3%). Es decir, que el empleo formal del sector privado se mantiene sin una recuperación sostenible.

El índice de horas trabajadas (IH) también se ha reducido en lo que va de enero y febrero. Pues, aunque el trabajo se manejaba de manera presencial, muchas empresas aún mantienen la modalidad de teletrabajo. El subempleo por insuficiencia de horas es el que prepondera entre los tipos de subempleo; según la ENEMDU, dos de cada 10 trabajadores trabajan menos tiempo de la jornada laboral completa.

Mientras que las remuneraciones han tenido una evolución indirectamente proporcional a las horas de trabajo. A medida que las horas de trabajo caen, las remuneraciones se incrementan y viceversa (Gráfico 3).

Gráfico 3

Variación mensual del Índice de Puestos de Trabajo, Índice de Horas Trabajadas e Índice de Remuneraciones

 

 

COMERCIO Y MANUFACTURA, LAS INDUSTRIAS QUE MÁS HAN REDUCIDO EL EMPLEO

Todas las ramas de actividad del sector privado han reducido su capital humano (Gráfico 4). Pero las que más han reducido sus puestos de trabajo son los mismos sectores que vieron más reducidas sus ventas tanto en términos absolutos como relativos.

A febrero 2021, las industrias manufactureras redujeron más la cantidad de trabajo con una incidencia en el índice de -3,19%, seguidas del comercio (-2,041%) y el sector inmobiliario (-1,078%). Pero también están las ramas correspondientes al sector del turismo, que pese a tener menor participación en el sector privado ha sido de los que más han contraído el empleo.

Gráfico 4

Incidencias anuales por puestos de trabajo

 

Los sectores que tienen poca resiliencia por la misma naturaleza de su actividad han sido los más afectados y lo siguen siendo. Las nuevas medidas de confinamiento impactarán con mayor fuerza en los sectores del comercio, restaurantes, alojamiento, entretenimiento y recreación, según informó la Cámara de Comercio de Quito. Estiman que las pérdidas llegarían a los $ 1.200 y $ 1.500 millones.

Por lo que aún no existe una “luz al final del túnel”. Sin embargo, el triunfo de Lasso alienta al sector productivo y a los mercados internacionales, por lo que se espera que el sector privado mejore a futuro. Aunque el tiempo definirá si las políticas que aplique Lasso darán los resultados esperados o se replicará la ineficiencia de los incentivos tributarios que implementó Lenín Moreno sin resultado alguno.

 

(*) Elaborado por Karen Lucero, redacción Revista Gestión.

 

 

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