¿La nueva forma de fijar las tasas de interés ayudará a la inclusión financiera?

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¿La nueva forma de fijar las tasas de interés ayudará a la inclusión financiera?

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Enero 9, 2022 - 19:00

El 13 de diciembre de 2021, el Banco Central del Ecuador y la Junta de Política Financiera dieron a conocer un nuevo esquema de fijación de tasas de interés, la cual baja levemente las tasas en ocho de los 13 segmentos crediticios. Sin embargo, Análisis Semanal analizó cómo fijar techos en las tasas de interés genera exclusión financiera,  que es justamente lo que ha sucedido desde 2007. Del 2007 al 2019, las entidades financieras prestaron más dinero pero a menos personas. El sistema de tasas de interés puede no cubrir las necesidades de toda la población en el país. 

LAS NUEVAS TASAS CAMBIAN SI HAY FACTORES ECONÓMICOS QUE AMERITEN

La nueva metodología para la fijación de tasas de interés, realizada y aprobada por el Banco Central del Ecuador y la Junta de Política Financiera, rige desde el 1 de enero del 2022. Este nuevo esquema logra bajar levemente las tasas de interés en ocho de los 13 segmentos crediticios. Estos son: empresarial, pymes, consumo, y tres categorías de microcrédito, que se diferencian entre sí por el monto del préstamo. En otros dos segmentos, la Junta Financiera aplicará una tasa activa referencial, es decir, se suman un rango de variación que permite establecer las tasas de interés máximas. 

 

En los cinco segmentos restantes “se mantienen la tasa vigentes, ya que están vinculados a la política pública”, dijo Guillermo Avellán, gerente general del BCE. Estos son segmento educativo, educativo social, de vivienda de interés público e interés social y el de inversión pública. 

En este grupo también entrarán los créditos de interés social que estableció el presidente Guillermo Lasso, con una tasa anual de 1% y hasta 30 años plazo. Por lo que se trata de seis segmentos crediticios considerados de política pública.

Para fijar las tasas de interés se tomaron en cuenta los siguientes componentes: costos de fondeo, riego de crédito, costo operativo y costo de capital. Los costos de fondeo corresponden a los intereses que la banca paga, por ejemplo, por los depósitos en cuentas de ahorro o a plazo. El riesgo de crédito hace referencia al historial crediticio de la persona, si no tiene uno, pagará la tasa más alta, y si cumple con los pagos, la tasa bajará, pues su riesgo se reduce

Los costos de capital es la rentabilidad que el banco espera lograr con su gestión y los costos operativos son aquellos costos fijos y gastos variables de los bancos. El costo de operación se incluye porque existen clientes o mercados que son menos accesibles y requieren de un costo mayor el brindar el crédito. 

Paulina Vela, presidenta de la Junta Financiera, añadió que la nueva metodología indica que las tasas serán revisadas cada seis meses, pero si hay factores económicos que ameriten un cambio antes de ese período, se hará una revisión. 

Sin embargo, existen críticas a este sistema, las observaciones indican que no genera un cambio importante y afectará a la inclusión financiera. 

MÁS DINERO EN MENOS MANOS, UNA POSIBLE CONSECUENCIA DE FIJAR TASAS DE INTERÉS

La consultora Análisis Semanal de Grupo Spurrier presentó un análisis sobre la relación de los techos máximos para las tasas de interés con el número de operaciones de crédito y los montos entregados. Si bien se entregaron mayores montos promedio entre 2007 y 2019, el número de operaciones se redujo (Gráfico 1). Esto significa que se otorgaron más dólares de crédito, pero estos recursos llegaron a menos manos. 

Desde 2007, los gobiernos han buscado un mecanismo técnico de fijación de tasas de interés, pero Análisis Semanal indica que los resultados han sido cuestionables. La entrada en vigor de los techos de interés ha causado exclusión financiera, un efecto contrario al supuestamente esperado. En el período 2007-2019, el número de operaciones se redujo en -0,6% promedio anual, mientras que el monto promedio se elevó en 10,1%. El análisis excluye al 2020 por el impacto extraordinario de la pandemia. 

Gráfico 1

Operaciones totales de la banca privada

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En el mismo período, la reducción en el número de operaciones es consistente en todos los segmentos: crédito comercial, consumo, microcrédito y vivienda (Gráfico 2). En el crédito comercial, las operaciones cayeron -0,8% promedio anual, mientras que el monto promedio por operación subió 12% anual. En el crédito de consumo, las operaciones cayeron -0,8% promedio anual, pero el monto promedio por operación subió 9,5% anual. En microcrédito, las operaciones cayeron menos, -0,1% en promedio anual, y el monto promedio de las operaciones subió 7,2% anual. Por último, las operaciones del crédito de vivienda cayeron -3,3% interanual, pero su monto promedio subió 7,2%. 

Gráfico 2

Operaciones de la banca privada por segmento

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El estudio establece que la exclusión financiera se produce cuando los límites artificiales a las tasas de interés impiden que estas cubran el costo real de otorgar el crédito, sobre todo a los clientes de mayor riesgo. Algo similar ocurre cuando se ordenan controles de precios en otras industrias, si el precio no cubre los costos de producción, el resultado es que ciertos productores salen del mercado. 

LA PREFERENCIA ENTRE EL CONSUMO Y EL AHORRO INCIDEN EN LAS TASAS DE INTERÉS

Análisis Semanal explica los componentes de la tasa de interés, es decir, cómo se llega al precio que las entidades financieras cobran por prestar este dinero en el caso de que no existan los techos máximos. El primer componente es la preferencia intertemporal de los agentes económicos, esto es, su preferencia por obtener bienes en el presente (consumo) versus el largo plazo (ahorro). El segundo es el riesgo del entorno y de cada cliente y el tercero está relacionado con la expectativa de inflación, pues los precios de una economía fluctúan constantemente. 

En referencia al primer componente, Alberto Acosta Burneo, de Análisis Semanal, en entrevista con GESTIÓN dijo que “en los países subdesarrollados las tasas tienden a ser más elevadas, por temas culturales que determinan las preferencias entre consumir y ahorrar”. 

LA NUEVA METODOLOGÍA PUEDE NO SER SUFICIENTE PARA LOS PROBLEMAS DE EXCLUSIÓN FINANCIERA

Avellán cree que “la nueva metodología fomentará la inclusión financiera y combatirá los efectos nocivos del financiamiento ilegal”. Pero de acuerdo con Acosta Burneo, “la nueva metodología no va al origen del síntoma, que es la escasez de ahorro, para tener una reducción sostenible de las tasas de interés, se debe elevar el ahorro disponible internamente”. Es necesario, entonces, crear una cultura de ahorro junto con educación financiera en la cual se entienda la importancia de ahorrar. 

Por otro lado, Avellán sostiene que para que bajen las tasas de interés en el futuro se deberá trabajar en reducir el riesgo país, aumentar los depósitos, mejorar la eficiencia, entre otros. Sin embargo, Acosta Burneo discrepa y dice que “el factor del riesgo está reflejado de manera imperfecta en el riesgo país, si cae el riesgo país, inmediatamente implica un ahorro para las finanzas públicas, no significa caída en las tasas de interés”. En este sentido, se debe tomar el riesgo de acuerdo a factores internos, no externos. 

El principal objetivo de las nuevas tasas de interés es la inclusión financiera; sin embargo, no se sabe si se cumplirá. Para lograr una inclusión financiera, una visión es que es necesario que las tasas de interés cubran los costos de proveer los créditos, caso contrario se les excluye del sistema. 

Establecer techos máximos no necesariamente se está cubriendo ese valor. Los emprendedores son afectados por estas políticas, el microcrédito productivo y de consumo tiene elevados costos operativos y mayor nivel de riesgo. Las entidades financieras deben visitar a los clientes frecuentemente y recorrer grandes distancias y, además, son personas más vulnerables a contingencias, señala el estudio de Análisis Semanal. 

Un problema relacionado es el acceso al chulco, las personas que no tienen acceso al sistema financiero formal recurren al crédito informal. Y el chulco puede llegar a un interés de 5% diario o hasta 1.300% anual, según un estudio de Equifax.

El sistema financiero requiere de cambios estructurales. Sin embargo, se debe tener en cuenta las necesidades de la población. De acuerdo con Acosta Burneo, la solución es liberar las tasas de interés, aumentar la liquidez del sistema financiero para reducirlas a partir de la apertura a la inversión y competencia financiera internacional, entre otras. 

Una parte de la población requiere montos menores a $ 1.000, muchos de los cuales han encontrado una salida en el crédito informal. Una solución sería, en este caso, implementar métodos de crédito no tradicionales, que se acoplen a las necesidades reales de las personas excluidas del sistema financiero, con métodos de cobro diferentes y a montos más pequeños. Una posibilidad es a través de las tasas de interés, sin embargo, también se pueden crear mejores mecanismos que beneficien a la población excluida.

(*) Elaborado por Maí Suárez, redacción Revista Gestión.