Los productos tradicionales siguen sosteniendo al comercio exterior del país

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Los productos tradicionales siguen sosteniendo al comercio exterior del país

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Noviembre 8, 2020 - 19:00

La balanza comercial registró en agosto 2020 una recuperación de 11,3% respecto al mes anterior; sin embargo, a nivel interanual sigue deteriorado (-7,46%). El sector que logró sostener la balanza comercial fue el de productos tradicionales pues muchos de esos productos tuvieron un crecimiento positivo respecto al año anterior aún con la crisis sanitaria encima. Uno de los productos con mejor desempeño interanual fue el café, con un crecimiento del 376,2%, contrario a los sombreros que se desplomaron en  -64,9%.

La reactivación económica por la crisis del SARS-CoV-2 sigue su marcha en la mayoría de los mercados. El comercio externo fue uno de los sectores que se vio más restringido durante el confinamiento por el cierre de varias fronteras y las medidas aplicadas por cada socio comercial.

La Organización Mundial del Comercio (OMC) previó una reducción del comercio mundial en 2020 de entre -13% y -32% como consecuencia de la perturbación de las actividades económicas en todo el mundo.

En efecto, los resultados para Ecuador en el segundo trimestre -cuando ya se evidencia el impacto de la pandemia en la economía- están dentro de ese margen, con una caída del -15,7% en las exportaciones y -20,9% en las importaciones, según el boletín del Banco Central. Cabe señalar que no aplicó para todos los productos, pues ciertos sectores tuvieron un desempeño positivo en sus ventas externas anuales, como el camarón elaborado, el banano, el café, el cacao y otros productos alimenticios.

EL COMERCIO EXTERNO DA SEÑALES DE REACTIVARSE

La situación que se vivía en abril y mayo es muy distinta a la que vivimos en la actualidad, y por tanto se espera que haya una recuperación de los mercados afectados. El distanciamiento social ya no repercute con la misma fuerza al confinamiento obligatorio, por tanto, ayuda a una reactivación y mayor dinamización económica.

Para agosto del 2020, las actividades económicas ya estaban retomando su normalidad, por ello se dio una variación mensual positiva en las exportaciones de 11,3%. Sin embargo, a nivel interanual, agosto todavía tiene un desempeño negativo de -7,5% en exportaciones totales. El punto más crítico para los productores fue abril, cuando las exportaciones interanuales cayeron en -44,4%.

Por el lado de las importaciones la caída fue más prologada. Tanto en abril y mayo las importaciones totales decrecieron interanualmente en más de -40%. De ahí en adelante, la tasa de variación siguió siendo negativa de -25 a -28%. Esta caída se dio especialmente en productos como aceites refinados de petróleo, maquinaria, equipo y aparatos electrónicos, entre otros.

En términos monetarios, en agosto se registró un superávit comercial de $ 435,8 millones, pues se exportó un total de $ 1.787,5 millones mientras que se importó $ 1.351,6 millones.

Gráfico 1

Total exportaciones e importaciones del Ecuador ene-19/ago-20

 

 

Aunque el comercio mundial da muestras de reactivación, los economistas de la OMC advierten que todavía hay un alto riesgo de que se agrave la situación, en particular si se produce un rebrote de casos de coronavirus en los próximos meses que obligue nuevamente a otro confinamiento mundial, como está sucediendo en varios países europeos en este momento.

LAS EXPORTACIONES PETROLERAS, LAS MÁS AFECTADAS POR LA PANDEMIA

Un elemento que favoreció -en este caso- a los ecuatorianos es que gracias a su economía primaria y agroalimentaria las exportaciones no tuvieron una caída tan drástica. Fue el sector alimenticio quien sostuvo tanto la economía y la seguridad alimentaria tanto en el exterior como dentro del país.

La FAO (Organización de las Naciones Unidas para la Alimentación y la Agricultura) clasifica a Ecuador como un país exportador neto tanto en productos agroalimentarios como energéticos. Esto hace que tenga la capacidad de asegurar las necesidades alimentarias y otras necesidades básicas energéticas (como el petróleo, el gas, el carbón y otros) de su población, además, de exportar a otros países que dependen de estos productos para satisfacer la oferta doméstica.

Es por ello que las exportaciones tradicionales fueron las menos afectadas por el coronavirus (Gráfico 2). En mayo del 2020 ya se reflejó el golpe a las exportaciones, especialmente a las del sector petrolero, que tuvo una caída de -31% debido a la reducción en la producción por la rotura del Sistema del Oleoducto Transecuatoriano (SOTE) y del Oleoducto de Crudos Pesados (OCP) en abril por la erosión del cauce del río Coca y la disminución de la demanda global. Mientras que, para entonces, las exportaciones tradicionales decrecieron -9,7% y las no tradicionales un -29,5%.

Eso explica la caída abrupta en el segundo trimestre de las exportaciones petroleras, pues en términos nominales dicha caída equivale $ -342,91 millones tan solo de un mes a otro, lo que contrasta con la pérdida de los productos tradicionales y no tradicionales de $ -77,4 y $ -126,9 millones, respectivamente.

Gráfico 2

Exportaciones FOB petroleras, tradicionales y no tradicionales

 

 

Para agosto del 2020 los resultados mejoraron. Las exportaciones petroleras se están recuperando progresivamente gracias a la reactivación económica a nivel mundial que implica retomar los desplazamientos y, por tanto, mayor demanda de productos energéticos. Pese a que en agosto tuvo un decrecimiento menor, de -11,3%, la pérdida -respecto al mes anterior- fue importante ($ -182,1 millones).

El desempeño del mercado tradicional, donde se incluye productos como banano, atún, camarón cacao, café, entre otros, fue relativamente bueno. En meses complejos como marzo y abril tuvo un crecimiento importante sobre los 9 puntos porcentuales y, para junio y julio lo mismo. La economía nacional pudo ingresar mayor liquidez gracias a dichas transacciones, pues los demás mercados se encontraban en un panorama más complejo aún.

En tanto, el gobierno nacional implementó protocolos de bioseguridad para productos de exportación, sobre todo para productos alimentarios, que aseguren cumplir con los requerimientos internacionales. Esto se hizo luego de que China reportó trazas de COVID-19 en un envase de palometa congelada proveniente de una empresa ecuatoriana.

Se ajustaron los protocolos para dar confianza a los socios comerciales. Entre ellos ALADI (Asociación Latinoamericana de Integración), que fue el mayor socio comercial en agosto 2020 con 28% de las exportaciones dirigidas a los países miembros. Luego, le sigue Estados Unidos, con 25,7% del total.

Otros de los grandes socios comerciales son la Unión Europea y Asia, con 16% y 20,5% del total de las exportaciones, respectivamente. Allí Ecuador es un buen proveedor de commodities.

Gráfico 3

Exportaciones por continente y país en agosto 2020

 

 

LA PANDEMIA EMPUJÓ LAS EXPORTACIONES DE CAFÉ

En los gráficos 4 y 5 se tiene el desempeño de agosto 2020 de las exportaciones en bienes principales tanto primarios como industriales. Entre los principales productos que permanecen con un desempeño positivo -a nivel interanual- están el cacao (35,8%), el abacá (31,7%) y el banano (13,1%), que pese a la coyuntura actual han crecido respecto a agosto del año pasado.

Pero el producto que se ha disparado ha sido el café, pues tuvo un crecimiento de 376,2% respecto al mismo mes del año pasado, seguido de la madera, que también tuvo un importante crecimiento de 127%.

No obstante, en agosto se evidencia una caída en ciertos productos primarios como el pescado, el atún y los camarones, que en meses anteriores tuvieron un mejor desempeño. Uno de los motivos es la reapertura de los demás mercados mundiales, lo que implica una mayor competencia. El banano, en cambio, vio afectada su calidad debido a la caída ceniza del volcán Sangay que inició en junio del 2020.

Gráfico 4

Tasa de variación anual en bienes primarios de agosto 2020

 

 

Para el caso de los bienes con valor agregado, la industria que mayor desempeño tuvo en agosto fue la de químicos y fármacos, pues registró un crecimiento interanual del 33,1%. Por supuesto que tiene que ver el incremento en la demanda de productos de este sector como geles desinfectantes, alcohol y productos de limpieza. Sin embargo, hay otros productos que, aunque no reporten una variación anual positiva, se han recuperado después del confinamiento. Este es el caso de industrias como la manufacturera de metales y la de textiles, que de abril a agosto tuvieron una variación de 304% y 115%, respectivamente.

Por otro lado, el sector más golpeado fue el de los sombreros. De por sí, mucho antes de la pandemia ya tenía un pobre desempeño. Para agosto del 2020, la tasa interanual fue de -64%, con un total exportado de $ 406 millones, lo cual afecta principalmente a los artesanos de Azuay siendo los principales exportadores de los mundialmente conocidos y mal llamados Panama hats.

Gráfico 5

Tasa de variación anual en bienes industriales de agosto 2020

 

 

Ecuador sigue siendo un país vulnerable por su baja especialización en la oferta de productos. Actualmente enfrenta dos principales amenazas, según señala la FAO. La primera es la volatilidad de precios internacionales de los commodities. Y, la segunda, es la variación de los tipos de cambio, pues el hecho de que Ecuador tenga una economía dolarizada implica que depende del contexto mundial. El periodo electoral de Estados Unidos en este momento está generando mucha volatilidad en el dólar, lo que se vuelve en un riesgo para la economía del país.

Hay también amenazas a la oferta y otras a la demanda. En la oferta puede haber desincentivos por las políticas externas que imponen barreras para la libre comercialización, la reducción de mano de obra para determinadas industrias y la caída de la demanda. Mientras que las amenazas a la demanda se centran en la decadencia de los indicadores sociales como el desempleo, el aumento de la pobreza y la desigualdad e incluso interrupciones en el acceso a productos.

En este sentido, la estructura productiva de Ecuador juega a doble filo, pues su economía primaria le ayudó a sostener sus exportaciones, pero ahora sigue siendo vulnerable por la volatilidad de sus precios sujeto a los mercados internacionales. La especialización ha sido siempre un objetivo buscado desde los años 50 pero hasta el momento no se ha logrado. Por el momento, se debe asegurar los buenos términos entre socios comerciales y sostener a los sectores más golpeados, especialmente a los pequeños y mediados productores que cubren más del 95% de la economía del país.

Por: Karen Lucero, redacción Revista GESTIÓN.

 

 

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