“Se requiere autonomía para fortalecer las reservas y la dolarización”

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“Se requiere autonomía para fortalecer las reservas y la dolarización”

María de la Paz Vela Z. *
Agosto 18, 2019 - 19:00

La gerente general del Banco Central del Ecuador (BCE), Verónica Artola, explicó a GESTIÓN los detalles de la Ley de Autonomía que se presentará en septiembre al Legislativo como parte de los compromisos alcanzados con el FMI. A través de este documento se pretende reestructurar la entidad que fue severamente golpeada luego de que el Gobierno anterior la usó para financiar en exceso a la banca pública y al propio Ministerio de Finanzas.

 

El Banco Central del Ecuador (BCE) perdió su autonomía con la Constitución de 2008 (art. 303) y pasó a ser oficina de Gobierno desde la aprobación del Código Orgánico Monetario y Financiero (COMF) en 2014.  ¿Qué consecuencias negativas o positivas (si las hay) se desprenden de esta política?

El BCE fue una institución que ayudó a perseguir los objetivos de desarrollo del Gobierno, financiando a la banca pública y al Ministerio de Economía y Finanzas (MEF).  Lo negativo fueron los montos y el utilizar ese mecanismo de manera exagerada y recurrente, porque utilizar los recursos hasta acumular una deuda con el BCE de hasta $ 6.000 millones ya fue negativo.  Eso afectó el balance del banco, la cobertura que teníamos con activos líquidos a los pasivos.

Los activos líquidos no alcanzan a cubrir los pasivos exigibles y la brecha bordea los $ 7.000 millones (en 31/07/2019 Activos: $ 3.772 millones vs. Pasivos: $ 10.680 millones). ¿Es esto una consecuencia directa de la aprobación del COMF?

Sí, es una consecuencia directa porque con el COMF los montos de crédito del BCE se hicieron más altos.  Recordemos que una parte de la deuda del MEF con el BCE fue pagada en acciones de la banca pública por un monto de $ 2.200 millones [ndlr: la operación se llamó dación en pago], que con la revalorización de acciones ha subido a $ 2.500 millones. Estos activos no son totalmente líquidos para cubrir los pasivos exigibles, y aunque el ratio de activos/pasivos ha subido en los últimos dos años a 0,47 de niveles previos de 0,33 cuando se recibió el BCE, el nivel no llega siquiera a la mitad 0,5, y se requiere fortalecer los activos.  Esta es una de las razones de la autonomía que se busca dar a la institución: para dejar de prestar, para que el BCE pueda quedarse con sus utilidades.

¿Qué sugeriría para fortalecer el balance del Banco Central?

Tres políticas serían clave: 1) No más financiamiento fiscal ni cuasifiscal, es decir, ni al MEF ni a la banca pública, algo que ya consta en la normativa de la ley  aprobada en diciembre de 2017 [ndlr: Ley Orgánica para la Reactivación de la Economía, Fortalecimiento de la Dolarización y Modernización de la Gestión Financiera] pero lo ratificaremos en el proyecto de ley.  En dicha ley se exigía que los pagos al BCE sean solamente en cash, no en acciones. 2) Que el BCE pueda reinvertir sus utilidades en lugar de entregarlas al MEF; el COMF ordenaba que las utilidades de la institución pasen al MEF, lo que ocurrió desde 2014.  Se trata de alrededor de $ 100 millones que fortalecerían el balance cada año. 3) Una vez aprobada la Ley de Autonomía del BCE (cuyo proyecto se prepara), el MEF tendría que capitalizar al BCE en $ 100 millones por una sola vez, lo cual fortalecería las reservas internacionales, el activo líquido.

¿Por qué se define una capitalización del MEF al BCE por $ 100 millones por una sola vez?

Por la situación macroeconómica no se le puede pedir al MEF que cancele toda la deuda que tiene con el BCE por $ 6.000 millones apenas se apruebe la Ley de Autonomía, pues no dispone de recursos. Lo que se tiene es un plan de pagos del MEF al banco para que hasta 2026 se cancele la deuda en varios instrumentos, calculando que las amortizaciones fuertes las haga en los años en donde no tiene tanta presión fiscal.

¿Puede detallar el plan de pagos del MEF al BCE?

El plan de pagos abarca los $ 3.800 millones pagaderos hasta 2026, o sea los $ 6.000 millones de deuda menos el monto de la dación en pago $.2.300 millones. De acuerdo con la Ley de Fomento Productivo, aprobada en agosto de 2018, se establecieron dos condiciones interesantes para el BCE: 1) ya no se puede hacer revolving de los bonos o Cetes que tiene el BCE en inversiones, sino que a la maduración del papel lo tienen que pagar, ya sea el MEF o la  banca pública.  Otros bonos que se vencían antes de 2019 se podían extender hasta cinco años más, hasta 2024.  2) En el marco de la Ley de Fomento Productivo hemos recuperado cerca de $ 300 millones en el presente año, algo que no se había recuperado en los últimos cinco o seis años por el revolving. Ha sido un esfuerzo del gobierno y de la banca pública.  En lo que resta del año, vamos a recuperar otros $ 200 millones por el mismo concepto, en total un fortalecimiento de las reservas de $ 500 millones en 2019 por ese concepto.

En el programa con el FMI se menciona que se deben restituir al BCE los recursos que le obligaron a recibir como “dación en pago”, con el fin de fortalecer la dolarización y el balance del BCE. ¿Cómo funcionará esto?  

En la Ley de Fomento Productivo de agosto de 2018 se estipula que el MEF tiene que recomprar las acciones que le confirieron al BCE como “dación en pago”.  Técnicamente no se puede  hablar de “revertir” la operación porque en el campo financiero se generaron intereses.  Pero la única manera en la que el MEF pudiera recomprar las acciones es emitiendo bonos –debido a que no dispone de recursos- pero el Código Orgánico de Planificación y Finanzas Públicas (Coplafip)  autoriza a emitir bonos para proyectos de inversión o para canjear deuda cara por deuda barata, no para la compra de acciones. Esa es la razón para no haber podido dar operatividad a la ley aprobada en agosto.  En la Ley de Autonomía del BCE que se plantea enviar a la Asamblea Nacional (AN) se busca normar la recompra de las acciones de la banca pública con un bono (cuyas condiciones de plazo y tasa están por definirse), con lo cual se podrá operativizar la recuperación de recursos por el BCE.

¿La reforma legal que buscará devolver la autonomía al BCE está en discusión o ya lista para ir a la AN?

Con el FMI habíamos adquirido el compromiso de enviar un borrador de la propuesta de reforma al Ministro de Finanzas como presidente del Gabinete Económico Productivo hasta el 30 de mayo y cumplimos con esta acción prioritaria.  La primera semana de junio tuvimos una misión legal del FMI en donde se hicieron ajustes a la normativa propuesta por el BCE y el 14 de junio mandamos nuestra propuesta final al MEF para que sea socializado en la sesión de Gabinete del Gobierno.  La primera semana de agosto nos hemos reunido con el delegado del Presidente a la Junta de Regulación de Política Monetaria y Financiera, Marcos López, y con el MEF para discutir el borrador, y aún no está totalmente consensuado el proyecto en el Ejecutivo. Uno de los hitos en la Carta de Intención firmada con el FMI es que este proyecto sea enviado hasta el 30 de septiembre a la AN.

¿Qué aspectos son los que más demoran?

Si bien el FMI espera una reforma del BCE, con el Ejecutivo hemos acordado hacer una reforma estructural del COMF, en especial del Libro I que es el que contiene el tema monetario.  Se necesita engranar ambos cambios para tener una sola reforma legal.

¿Cuáles son los elementos fundamentales de la Ley de Autonomía del BCE?

Hay que destacar tres aspectos: 1) Fortalecer el balance y la RI para cumplir el rol de custodios de la dolarización. 2) Volver a ser el ente asesor y confiable independiente del poder político y del poder económico, que da opiniones técnicas sobre la proforma presupuestaria (insumos para los asambleístas) o sobre el endeudamiento público.  Para ello tendríamos que fortalecer nuestro departamento de investigaciones que fue desmantelado anteriormente. 3) Autonomía administrativa y financiera de la entidad. Con la Ley Orgánica de Servicio Público, LOSEP,  al año se van las personas y eso es un costo institucional; por tanto, se debe tratar de tener personal de carrera en la institución.  Para el tema de contratación pública también se requiere algunas facilidades en asuntos puntuales y continuamos bajo la supervisión de la Contraloría General del Estado.

La proyección del incremento de las reservas internacionales (RI) que hace el FMI es elevada, ¿se podrá alcanzar la meta para cada trimestre establecida en el Acuerdo?

Se ha tratado ampliamente con el FMI el tema de las RI y se observa en nuestras proyecciones que a fin de año llegaría a $ 4.200 millones, en donde ya se efectiviza el pago de los bonos que maduraron este año, pero falta contar con los recursos que provendrían de la monetización de activos, que están presupuestados por $ 1.000 millones y que significaría ese mismo monto de activo líquido para las reservas. Con esos recursos, sobrepasamos la meta que el FMI revisó a la baja para diciembre, de un monto inicial de $ 4.999 millones a $ 4.679 millones. Ya se inició (el 12 de agosto) la revisión técnica de junio por parte de la misión del FMI y se discute la metodología de formación de las RI.  No es real que un dólar que no gasta el MEF se convierte en un dólar acumulado en la RI, y por eso se está revisando las metas de acumulación de reservas. Se creía que algunos flujos entraban directamente a las reservas y no era así, por lo cual se ha ido revisando la metodología.  Las metas de la RI para marzo y junio están cumplidas según lo estipulado en el Acuerdo. La de septiembre no vemos ningún inconveniente en cumplir.  Al finalizar la misión, que al momento está en el país, la meta de diciembre dejará de ser indicativa y se hará fija.

¿Alguna tema importante en el cual enfatizar?

Buscamos que cambie la gobernanza del BCE, que se cree un Directorio propio, que desapareció con el COMF.  Hemos propuesto un órgano con siete representantes designados por el Presidente, cuatro externos y tres internos, que una vez posesionados ya podrían ser independientes y tomarían decisiones, adoptarían políticas, regularían y tendrían funciones de supervisión.  El COMF eliminó la Junta Bancaria, el Directorio del BCE, el Consejo Nacional de Valores y todas las potestades se transfirieron a la Junta de Regulación de Política Monetaria y Financiera, que no es nada ágil, se está reuniendo una vez al año.  Los temas monetarios requieren una atención inmediata.

*Editora macroeconómica de Revista GESTIÓN.

 

 

 
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