La crisis de covid-19 nos hace cuestionar quiénes somos y en qué profesionales nos queremos convertir

Secciones
Revista Gestion

La crisis de covid-19 nos hace cuestionar quiénes somos y en qué profesionales nos queremos convertir

Thibaut Bardon *
Mayo 29, 2020 - 05:00

La pandemia covid-19 está afectando a las empresas de muchas formas. El aislamiento obligatorio ha interrumpido o drásticamente enlentecido la mayoría de las actividades de negocios, forzando a las empresas capaces de sobrevivir a implementar nuevas y radicales estrategias, y la más popular ha sido adoptar el teletrabajo para llevar adelante la mayoría de las tareas gerenciales, organizacionales y operacionales.

Estudios existentes demuestran que las crisis dramáticas suelen tener un impacto profundo en la identidad personal de los individuos, forzándolos a reflexionar en su relación con el mundo que los rodean y la crisis de covid-19 no es la excepción. 

Consideremos estas tres maneras únicas en las que la crisis actual de covid-19 nos lleva a cuestionar nuestra identidad profesional:

CUESTIONANDO LA UTILIDAD SOCIAL DE NUESTRA ACTIVIDAD PROFESIONAL

En primer lugar, la crisis actual es una oportunidad para que cada uno de nosotros reflexione acerca de la utilidad social de nuestro trabajo. Consideremos a los “trabajadores esenciales”, cuyo trabajo es clave para que la sociedad funcione y no puede ser realizado desde casa. El personal médico y de atención domiciliaria, los panaderos, los empleados de supermercados, los servicios sociales, los bomberos, los choferes de reparto, los recolectores de basura, los ingenieros que trabajan en servicios públicos estatales, la policía, los militares y demás.

Algunos de estos trabajadores, que con frecuencia se consideran el último escalón de la jerarquía social, de pronto han pasado a estar en la cima. El ejemplo perfecto de esta inversión de valores se ha visto en varios países, en donde las personas espontáneamente aplauden al personal médico desde sus balcones y puertas para agradecerles por salvar vidas.

Es irónico que hasta no producirse esta pandemia, muchas de estas mismas personas que hoy aplauden no habían prestado tanta atención a las protestas del personal médico frente al empobrecimiento de su sistema nacional de salud pública, o la falta de aprecio que se les tiene a quienes dedican a salvar vidas cuando no se está en una crisis.

CUESTIONANDO NUESTRO SENTIDO DE PERTENENCIA AL TRABAJO

Asimismo, la situación actual también revela, y potencialmente desafía la manera en que las personas se identifican con su trabajo. En especial la de los trabajadores más precarios (que temen ser despedidos en cualquier momento y no tienen más opción que seguir trabajando), que se vuelven aún más conscientes de su situación de inferioridad y vulnerabilidad.

Este es el caso, por ejemplo, de los trabajadores informales, que podrían querer quedarse en casa pero que no tienen alternativa. Otros trabajadores pueden aprovechar el distanciamiento físico impuesto por el aislamiento obligatorio para desconectar lo más posible de su trabajo, demostrando su desapego emocional hacia el mismo.

Por otro lado, la situación actual también revela el compromiso inquebrantable de ciertos individuos: los empleadores que hacen hasta lo imposible para salvar los trabajos de su personal a pesar de las increíbles dificultades financieras que enfrentan, los empleados que van más allá de lo esperado para salvar a la empresa y ayudar a compañeros que estén atravesando momentos difíciles. Estos comportamientos revelan un fuerte sentido de pertenencia, una identificación con su comunidad laboral que muestra un lado más positivo de la conducta humana.

CUESTIONANDO LA IMPORTANCIA DEL TRABAJO EN NUESTRA VIDA

Finalmente, para aquellos que ahora realizan su trabajo a distancia, surge la cuestión del equilibrio y de los límites entre nuestra vida personal y profesional antes establecidos. Para algunos, esto puede revelar una incapacidad de marcar límites a su trabajo y dejar un tiempo para su vida privada.

Otros descubren lo difícil que les resulta trabajar de forma eficiente cuando no están físicamente en el lugar de trabajo. La unificación del lugar, tiempo y acción impuesta por el aislamiento obligatorio significa que tenemos que enfrentar nuevos desafíos para lograr un equilibrio entre la vida personal y profesional.

CONCLUSIÓN

La crisis actual expone nuestra identidad profesional de formas hasta ahora inimaginables. Esto nos lleva a examinar el valor de lo que hacemos, pone todo nuestro trabajo en la mira y altera las jerarquías tradicionales. Si bien esto puede generar una sensación de inestabilidad, también constituye una oportunidad única para reflexionar sobre nuestras vidas profesionales. ¿Qué tanto deseamos identificarnos con nuestro trabajo? ¿Qué tan importante es el lugar que ocupa en nuestra vida? Y, ¿cuál es su utilidad social?

Las respuestas a estas preguntas pueden ayudarnos a definir quiénes somos como profesionales, pero también nos brinda la oportunidad de decidir qué tipo de persona queremos ser en el futuro. La pandemia actual es trágica, pero puede también ayudar a reinventarnos.

(*) Profesor de la Escuela de Negocios Audencia Business School. Audencia Business School es una escuela de negocios líder en Europa con sede en Nantes, Francia. Audencia trabaja en asociación con l’ESPAE Graduate School of Management en Ecuador.

 

 

 

Revista Gestión no se responsabiliza por las opiniones ni comentarios publicados por sus colaboradores en este espacio, quienes son los responsables del contenido difundido. Si va a hacer uso de este artículo, por favor cite la fuente original. Artículo de información (I).

Encuentre contenido relacionado en nuestro archivo histórico:

¿Cómo salir mejores de esta crisis?

COVID-19: ¿para cuándo la vuelta a la normalidad?

Las personas detrás de los superhéroes: COVID-19 y la fatiga por compasión

El ‘homo œconomicus’ confinado

Covid-19: ¿profunda recesión o motivo para la esperanza?