El anticorreísmo le dio el triunfo a Guillermo Lasso

Secciones
Revista Gestion

El anticorreísmo le dio el triunfo a Guillermo Lasso

Revista Gestión *
Abril 18, 2021 - 19:00

Luego de 14 años del correísmo en el poder, Lasso rompió el Socialismo del Siglo XXI con su victoria. Pero esto lo logró no por su propuesta política sino por una serie de factores que le dieron ventaja. El fraccionamiento del movimiento indígena hizo que la mayoría de sus simpatizantes le den el voto a Lasso. Mientras que el discurso contradictorio y evasivo de Andrés Arauz provocó que no consiga los votos necesarios para llegar a Carondelet.

La victoria de Guillermo Lasso el pasado 11 de abril dio fin al gobierno de Alianza País luego de 14 años en el poder. El repunte de Lasso en la segunda vuelta electoral gracias a su estrategia política, y a los factores externos que revelaron las preferencias de los votantes, fue un detonante que lo llevó al triunfo.

Pero sin duda otro elemento clave en estas elecciones fue la división de la izquierda. Yaku Pérez analizó los resultados de estas elecciones para RFI y señaló que “quizás el pueblo ya está cansado de la violencia, del extractivismo, de esa izquierda populista que no es una izquierda real, auténtica que está con los obreros, con los maestros, con la clase indígena, con la clase abierta, con los que fuimos vilipendiados, perseguidos, criminalizados”.

EL DECLIVE DEL CORREÍSMO DEJA LA VICTORIA A LASSO

El correísmo ha ido perdiendo fuerza con el tiempo. Más aún desde que Rafael Correa decidió no participar en las elecciones del 2017 pese a que manipuló la normativa mediante la aprobación por mayoría absoluta en la Asamblea para poder hacerlo. Llevó a candidatizarse a Lenín Moreno en 2017 y fungió como su jefe de campaña hasta dejarlo en el sillón presidencial.

Pero luego de los escándalos de corrupción dentro del gobierno de Correa y las represiones a los distintos grupos sociales, junto con el mandato de Moreno -que fue todo menos apegado a la línea correísta- el correísmo ha tenido un declive permanente.

Gráfico 1

Candidatos en primer y segundo lugar desde el correísmo (2009)

 

 

Correa marcó un hito con dos elecciones consecutivas ganadas en primera vuelta, con 52% de apoyo en 2009 y con 57% en 2013, pero sin él en la papeleta, el apoyo se ha debilitado (Gráfico 1).

La brecha entre el candidato correísta y su principal contrincante, Guillermo Lasso, desde 2013, se ha reducido hasta cambiar los resultados. En 2013 Correa ganó rotundamente a Lasso superándolo en 34,5 puntos porcentuales. Para 2017, la brecha cayó a una diferencia de 2,3 puntos, dejando a Moreno en el poder. Pero para 2021 la brecha favoreció a Lasso, quien superó al candidato de la Revolución Ciudadana por más de 4,7 puntos porcentuales.

El correísmo ha mantenido su fuerza política, principalmente en la Costa ecuatoriana, pero en 2013 también tenía un apoyo importante de la Sierra norte y Azuay, y en el noreste del país, en Sucumbíos. Actualmente, ese apoyo se ha reducido a ciertos cantones de Esmeraldas, Manabí, Santa Elena, Guayas, El Oro y Sucumbíos.

En la segunda vuelta del 2021, Arauz consiguió 15 puntos más que en febrero. Estos votos corresponden a los votos débiles de la izquierda que fueron conquistados por la propuesta política de la Revolución Ciudadana, pero no fue suficiente. Lasso, en cambio, tuvo un repunte de 32,6 puntos a nivel nacional.

A nivel geoespacial, Lasso ganó en 112 cantones, mientras que Arauz lo hizo en 109 cantones. La diferencia está en que el candidato de derecha obtuvo mayor apoyo en los cantones más grandes, como Quito y Guayaquil. Las provincias que le dieron un apoyo rotundo a Lasso fueron Tungurahua y Napo (ambas con 75% de apoyo), donde siete de cada 10 tungurahuenses votaron por Lasso, al igual que en Pastaza (73%) y Morona Santiago (70%).

Gráfico 2

Resultado geoespacial elecciones 2021 segunda vuelta

 

 

LASSO CONQUISTÓ LA MAYORÍA DE LOS VOTOS DE PÉREZ

En estas elecciones, el voto anticorreísta superó a la ideología política. Yaku Pérez era la opción de izquierda opositora al correato, pues en primera vuelta ganó en 13 de las 24 provincias, especialmente en toda la Amazonía y en la Sierra centro y sur hasta Azuay. En la segunda vuelta, de los 94 cantones donde ganó Pérez, 77 le dieron la victoria a Lasso, a pesar de ser el candidato de derecha pero opositor al correísmo.

Mientras que todos los cantones donde Xavier Hervas (14 cantones) ganó en primera vuelta fueron directamente trasladados a Lasso (Gráfico 3).

Gráfico 3

  1. Primera posición en la primera vuelta electoral por provincia

 

  1. Ganador en la segunda vuelta electoral por provincia

 

EL NULO DE LAS ELECCIONES DE 2021 SUPERA AL HISTÓRICO

Se esperaba que por la coyuntura actual debido al covid-19 el porcentaje de ausentismo sea elevado. Sin embargo, está dentro del porcentaje histórico. En estas elecciones de segunda vuelta hubo una participación total del 82,7%, es decir 0,7 puntos menos que en 2017, pero superior a todos los años anteriores dado que la participación política ha crecido progresivamente en el tiempo.

De igual manera, los votos en blanco se encuentran dentro del margen histórico, pues se tuvo 1,6% en estas elecciones, cuando el histórico es de 1,77%, según la presidenta del CNE, Diana Atamaint.

Pero donde sí hubo mayor sorpresa fue en el porcentaje de votos nulos que llegó a 16,3%, lo que equivale a un total de 1’759.772 votos. Mientras que el histórico de nulos era de 10%. “(Considerando que) en el histórico hay un voto nulo, que generalmente era el 10% y ahora llega al 17%, y que nosotros hicimos una campaña sin gastar un solo centavo, creo que es una elección que está dando al país y al nuevo presidente que tiene que escucharnos” mencionó Pérez para RFI.

Gráfico 4

Participación, blancos y nulos en porcentaje en las elecciones presidenciales desde 2002

 

 

LA FRAGMENTACIÓN INDÍGENA NO CONSIGUIÓ LOS RESULTADOS ESPERADOS, PERO DEMOSTRÓ SU INFLUENCIA CON EL NULO

Luego de que el candidato Pérez, con el movimiento indígena Pachakutik, haya impugnado los resultados de las elecciones de la primera vuelta ante el Tribunal Contencioso Electoral sin éxito, iniciaron su campaña para promover el voto nulo en la segunda vuelta. No obstante, los enfrentamientos entre Pachakutik y la Conaie confundieron a sus simpatizantes por sus discursos contradictorios.

Desde que los principales representantes de la Conaie, Jaime Vargas y Leonidas Iza, no ganaron las elecciones primarias de Pachakutik decidieron no participar ni apoyar a sus coidearios y alejarse por completo del tema electoral. Pero para la segunda vuelta Vargas e Iza tuvieron dos encuentros fortuitos con Andrés Arauz. En el segundo encuentro, Arauz sumó el respaldo de Vargas e indicó que cuenta con el apoyo de todas las nacionalidades indígenas de la Amazonía ecuatoriana.

De su lado, Pérez marcó distancia y promovió el voto nulo. Pérez y Pachakutik esperaban alcanzar el 20% de los sufragios para el voto nulo. Y, aunque no cumplió la meta, estuvo a menos de cuatro puntos de hacerlo. Eso demostró su impacto y fuerza política, pero también la fragmentación del movimiento, pues, ni toda la Amazonía apoyó a Arauz, como prometió Vargas, ni todos los votos de Pérez se destinaron al nulo.

Sin embargo, se identifica que en las provincias donde se registró más votos nulos fueron las mismas provincias que dieron más apoyo a Pérez en la primera contienda electoral. No hubo un apoyo al nulo proporcional a la población indígena, pero sí en las provincias donde Pérez ganó con vasta diferencia. Este es el caso de Bolívar, Cañar, Azuay y Cotopaxi, donde Pérez ganó con 48%, 44%, 42% y 44%, respectivamente. Mientras que en esas mismas provincias hubo alrededor del 30% de votos nulos (Gráfico 5). Pero también se distingue que las provincias con mínima población indígena también fueron los que menos votos nulos tuvieron en esta contienda, con excepción de Carchi y Azuay.

Gráfico 5

Votos nulos y blancos por provincia y por porcentaje de población indígena

 

 

LA CAMPAÑA FUE UN DETERMINANTE EN LA VICTORIA DE CREO

Para el segundo enfrentamiento electoral, el llamado voto duro del correísmo (30% de la población, aproximadamente) no fue suficiente para alcanzar Carondelet. Arauz se vio en la necesidad de tomar distancia de la figura de Correa, pues para la segunda vuelta debía conquistar esos votos a los cuales el correísmo extremo alejó en su momento. Por tanto, debía demostrar una figura de líder sin Correa como protagonista.

Arauz tenía la tarea de dar confianza a los electores y asegurar que no usaría los mismos hábitos del gobierno de Correa, como la persecución a la prensa, a los críticos, a los políticos y a todos los opositores, tampoco que habría ataques a grupos sociales, ni ejercería control sobre el poder judicial. Sin embargo, no podía hacerlo sin marcar un quiebre con el gobierno de Correa o llevando un mensaje contrario a quien le heredó su legado.

Esta situación le llevó a un desgaste político, pues su discurso estaba lleno de contradicciones, omisiones y evasiones.

Mientras que Lasso tomó una postura más amigable y abierta para todos los grupos sociales. Siendo el candidato conservador, se reivindicó con varios movimientos a los cuales despreció en las anteriores elecciones y señaló ser un gobierno laico con protección para los grupos LGBTIQ+, a los colectivos feministas, a los campesinos y a los jóvenes. Su campaña en esta segunda vuelta, proponiendo este llamado al encuentro nacional, fue clave.

Como lo explicó la periodista María Sol Borja para The Washington Post: “(La estrategia de Lasso) funcionó lo suficientemente bien como para ser electo presidente. No porque Lasso haya cambiado, sino porque Correa no cambió ni siquiera al mínimo viable para darle a Arauz un margen de flexibilidad que le permitiera, un poco, airear su campaña”. De este modo, se quebró el correísmo luego de casi una década y media, pero no ha muerto, pues su contrapeso en la Asamblea, con 49 legisladores, dará mucho de qué hablar.

 

(*) Elaborado por Karen Lucero, redacción Revista Gestión.

 

 

 

Revista Gestión no se responsabiliza por las opiniones ni comentarios publicados por sus colaboradores en este espacio, quienes son los responsables del contenido difundido. Si va a hacer uso de este artículo, por favor cite la fuente original. Artículo de información (I).

Encuentre contenido relacionado en nuestro archivo histórico: 

¿Por qué ganó Guillermo Lasso?

Los candidatos que llegaron a segunda vuelta no representan a los electores

Al joven ecuatoriano no le interesa la política, le preocupa el desempleo

En 70 años, solo ocho mujeres han aspirado a la Presidencia del Ecuador

La participación política y empresarial de las mujeres crece, pero no como debería