Hacia la reactivación financiera efectiva

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Hacia la reactivación financiera efectiva

Diego Olmedo *
Agosto 27, 2020 - 05:00

Una vez que se han propagado los efectos de la pandemia del COVID-19 a nivel mundial y las proyecciones para los siguientes dos trimestres se confirman desalentadoras, serán cada vez más evidentes los múltiples y complejos retos que enfrentarán las empresas dentro del ciclo de recesión que está viviendo la economía ecuatoriana. Es vital empezar señalando que la liquidez estará amenazada y la visión debe apuntar a protegerla y expandirla mediante una estrategia financiera de supervivencia.

Si no se toman decisiones asertivas, las probabilidades de terminar el 2020 sin cifras rojas serán reducidas. Ello implica que las directrices que debemos tomar deben crear valor desde las finanzas. Les comparto mis tácticas:

  1. MEJORAR LAS FUENTES DE FINANCIAMIENTO

Es importante ganar mayor confianza con los proveedores claves, bancos, accionistas e inversionistas para asegurar líneas de financiamiento presentes y futuras que permitan ampliar la rotación de los días de pago en los plazos que más le favorezcan al negocio u obtener grandes descuentos por pronto pago en función del volumen de compra que requiera el área de operaciones. No olvidemos que estamos pasando por un período de emergencia y la estrategia es ganar poder de negociación para priorizar la estabilidad financiera.

Consejo: armar un plan de pagos viable y estricto para cada proveedor, banco y accionista. El buen historial de pagos asegura un activo intangible que será negociable en pocos meses cuando busquemos renegociar las condiciones para pagar en más días o fuertes descuentos al adquirir en efectivo.

  1. INVERTIR EN ESPECIALIZACIÓN

Cuando se cuenta con la suficiente liquidez o fuentes de financiamiento a la mano, resultaría valioso emprender iniciativas que especialicen nuestro giro del negocio con el objetivo de: mantener (o aumentar) el nivel de ventas, reducir los costos, mejorar la rentabilidad y hacer sostenibles los flujos de efectivo futuros. Esta es una estrategia proactiva ya que si logramos conservar los ingresos en un 2020 turbulento, tendremos mayores posibilidades de crecer cuando la demanda empiece a reactivarse.

No obstante, la realidad nos está mostrando que muchas empresas y emprendimientos empezaron a bloquear sus movimientos financieros y operacionales para resguardar el poco ahorro que tienen y abren la llave del dinero de forma reactiva.

Consejo: si bien es cierto, muy pocas unidades de negocio pudieron ahorrar antes de la pandemia; esta nueva realidad obliga a presupuestar un ahorro para sobrevivir mínimo a seis meses de egresos operacionales y otro ahorro para invertir. Por tanto, sin ahorro ni inversión, se volverá cuesta arriba evitar la presión financiera que ya nos imprime el panorama actual. Sugiero establecernos retos prudentes, seguros y estratégicos.

  1. CUIDAR LOS INGRESOS

Es vital que se controlen los días de cobro, inventario y conversión del efectivo para cuidar de los generadores de ingresos. Esto evitará la peligrosa estacionalidad del dinero que complican las operaciones de la empresa. El área financiera debe comunicarse con el área comercial para entender a profundidad la dinámica de los clientes, y sobre esa base, retroalimentar para ajustar o flexibilizar la rotación de cobros e inventarios. No hay que olvidar que el objetivo es asegurar las fuentes de ingreso y para ello será necesario llegar a acuerdos ganar - ganar con nuestros clientes.

Consejo: generemos datos claves a compartir con el área comercial para determinar aquellos clientes que más contribuyen al negocio en función del volumen de ventas, rentabilidad y liquidez. Como regla general y basado en el principio del óptimo de Pareto, 20% de los clientes aporta 80% de las ventas. Hacer este ejercicio financiero – comercial, contribuirá a poner estrategias especializadas que no solo preserven los ingresos sino que mejoren la relación con los clientes.

  1. VICTORIAS TEMPRANAS

Una de las claves del éxito empresarial radica en diagnosticar con precisión la situación financiera del negocio. Calculando correctamente las necesidades operativas de fondos, el fondo de maniobra y la rentabilidad sobre los activos y patrimonio se pueden alcanzar victorias rápidas y efectivas. Muchas empresas no saben qué tan líquidos son sus activos porque su estados financieros y reportes de información no los consideran prioritarios.

Consejo: recomiendo repensar cómo recopilar, analizar y usar los datos del negocio. Hay varios ejemplos de empresas que al hacerlo bien tienen una ventaja competitiva, ya que hacen del efectivo un recurso asequible. Lo que hagan con ese recurso, es otra historia.

Como conclusión, las empresas pueden tener su flujo de caja inmovilizado en diferentes cuentas por varias razones. Cuando el dinero era fácil de adquirir, existía la solución rápida: el endeudamiento. Pero las cosas han cambiado. Las tasas de interés se mantendrán altas y los créditos serán escasos, por lo que debemos tener una nueva visión de las inversiones y las finanzas.

 

Puedo sostener que para los próximos años, el indicador más importante a tomar en cuenta al evaluar la gestión de nuestros negocios será la accesibilidad al efectivo o la capacidad para usarlo donde y cuando lo demandemos.

(*) Economista, inversionista y analista económico.

 

 

 

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