El debate presidencial del 23 de marzo entre Daniel Noboa y Luisa González expuso con claridad dos modelos de país contrapuestos frente a una crisis multidimensional que atraviesa el Ecuador. Con la seguridad como eje vertebrador de la discusión, los candidatos presentaron visiones diametralmente opuestas sobre cómo enfrentar los crecientes índices de violencia que azotan al país. Según los datos del Ministerio del Interior, en enero de 2025 se registraron 793 muertes violentas, seguidas por 736 en febrero, confirmando la tendencia al alza que se ha mantenido constante durante 2024, cuando diciembre cerró con 710 muertes violentas.
Esta crisis de seguridad se desarrolla en un contexto económico de contracción, con tres trimestres consecutivos de crecimiento negativo en 2024, según datos del Banco Central del Ecuador, y un desempleo juvenil alarmante que afecta al 33,7% de los ecuatorianos entre 15 y 24 años. Ante esta compleja realidad, el debate no solo evidenció propuestas contrastantes, sino también estilos de liderazgo y visiones de Estado fundamentalmente diferentes que estarán en juego en las urnas el próximo 13 de abril.
SEGURIDAD: ENFOQUE MILITAR VERSUS ENFOQUE PREVENTIVO
El contraste más evidente entre los candidatos se manifestó en sus enfoques sobre seguridad. Daniel Noboa defendió su gestión afirmando que “en el año 2024 se redujo en un 16% los homicidios, un número significativo, reducimos también el número de feminicidios, el número de extorsiones, de víctimas menores de edad”. Las estadísticas del Ministerio del Interior muestran que efectivamente hubo una reducción al inicio de 2024, cuando las muertes violentas bajaron de 756 en diciembre de 2023 a 505 en enero y 387 en febrero de 2024, lo que podría sustentar parcialmente su afirmación. Sin embargo, posteriormente se observa una tendencia al alza durante el resto de 2024, alcanzando 710 muertes en diciembre, seguida de un incremento aún mayor en los primeros dos meses de 2025, con 793 muertes en enero y 736 en febrero (Gráfico 1).
Gráfico 1
Evolución mensual de muertes violentas en Ecuador 2024-2025
La propuesta de Noboa para enfrentar esta crisis se basa en la cooperación internacional militar: “Estamos buscando cooperación internacional, trabajar con naciones como Estados Unidos, Canadá y Francia y no con el régimen de Nicolás Maduro”. Su enfoque incluye reformas legales para endurecer penas: “Vamos a reformar el COIP, vamos a hacer las reformas necesarias porque la Constitución de su gobierno (refiriéndose al de Correa) le dio más derechos a los criminales que a las personas que hacen las cosas bien” y apuesta por la tecnología para control fronterizo, proponiendo equipar a las fuerzas del orden con 450 unidades móviles y ofrecer un bono extraordinario para militares y policías.
Por su parte, Luisa González calificó la gestión de Noboa como un fracaso: “Quisiera que jamás se repita una experiencia como la del gobierno de Noboa que pidió todo, que tuvo todo y que empeoró todo, y hoy tenemos el inicio de año más violento de la historia del Ecuador”. En contraposición, propuso una estrategia que combina firmeza con control territorial: “Aquí se requiere mano dura para combatir al crimen organizado, al narcotráfico y la delincuencia y no dudaré para usar las fuerzas del Estado para reprimir a quienes nos matan y nos extorsionan, tomaremos el control de los puertos, aeropuertos y fronteras y combatiremos el enriquecimiento ilícito y también el lavado de activos”.
El plan de González también enfatiza en el fortalecimiento institucional, proponiendo equipar las 1.300 Unidades de Policía Comunitaria (UPC) y Unidades de Vigilancia Comunitaria (UVC), además de mejorar la capacitación de las fuerzas del orden con asistencia internacional.
ECONOMÍA: PROPUESTAS FRENTE AL DÉFICIT FISCAL Y EL DESEMPLEO
El segundo eje temático del debate abordó la compleja situación económica que atraviesa Ecuador. Los datos del Banco Central muestran una economía en recesión, con tres trimestres consecutivos de crecimiento negativo en 2024: -1,0% en el primer trimestre, -4,0% en el segundo trimestre y -1,5% en el tercer trimestre (en comparación interanual). Esta tendencia revierte la recuperación que se había observado en 2022 y parte de 2023 tras la crisis pandémica (Gráfico 2).
Gráfico 2
Crecimiento interanual del PIB por trimestres 2020-2024
Paralelamente, la deuda externa pública ha experimentado un ligero incremento en 2024, alcanzando el 40,4% del PIB, revirtiendo la tendencia decreciente observada desde 2020 (47,3%) hasta 2023 (39,5%) (Gráfico 3).
Gráfico 3
Evolución de la deuda externa pública como porcentaje del PIB 2020-2024
Ante este panorama, los candidatos presentaron visiones económicas contrastantes. Noboa defendió su gestión afirmando que “en 2024 tomamos decisiones muy duras para en el 2025 tener el crecimiento que buscamos, nuestra proyección de crecimiento en 2025 va a ser del 4%”. Su estrategia económica prioriza la atracción de inversión extranjera y la apertura comercial: “Firmamos finalmente el Tratado de Libre Comercio con China y el de Canadá está a punto de finalizarse”.
González, en cambio, criticó duramente la gestión económica actual, señalando que existen “siete millones de pobres y 250.000 desempleados en tu gobierno”. Su propuesta incluye reducir el IVA, pues “lo único que hicieron fue meterle la mano al bolsillo de los ecuatorianos y contraer la economía”, por ello apuesta por una reactivación económica impulsada por el Estado a través de alianzas público-privadas, con énfasis en el sector energético “para que no volvamos a tener los terribles apagones”.
Un elemento central de la propuesta de González es reformar la banca pública: “La banca pública funcionará como una banca de desarrollo, con créditos a menos del 5% para vivienda, agricultura, economía popular y solidaria y para mujeres, emprendedores, empresarios del 7,5% a través de la CFN”. También prometió la creación de “2 millones de empleos en cuatro años” para dinamizar la economía y capitalizar el sistema de seguridad social.
En cuanto a la dolarización, ambos candidatos expresaron su compromiso con mantenerla, aunque con interpretaciones distintas. Noboa propuso “leyes para que el dólar sea considerado moneda única y no existan monedas paralelas”, mientras González aseguró que “la dolarización es muy importante para este país y quiero ser muy enfática: se garantiza y se fortalecerá con orden, trabajo y paz”.
EDUCACIÓN Y JUVENTUD: ¿HAY UN PROYECTO DE FUTURO?
El tercer eje temático evidenció la difícil situación que enfrentan los jóvenes ecuatorianos. Según datos de enero 2025, el grupo etario entre 15-24 años presenta una alarmante tasa de desempleo del 33,7%, mientras que solo el 8,6% cuenta con empleo adecuado. El grupo entre 25-34 años tampoco escapa a la precariedad, con 30,3% de desempleo y apenas 25,6% con empleo adecuado (Gráfico 4).
Gráfico 4
Desempleo y empleo adecuado por grupos de edad, enero 2025
Luisa González destacó la crisis educativa, señalando que “más de 72.000 niños y jóvenes abandonaron el sistema educativo en este último año en este gobierno y casi 120.000 niños y jóvenes no se matricularon en las escuelas”. Vinculó esta problemática directamente con la violencia, afirmando que “la primera causa de muerte de niños y jóvenes es el homicidio y la segunda es el suicidio”.
Su propuesta educativa incluye recontratar a los maestros despedidos, otorgarles nombramientos definitivos y realizar recategorizaciones. Además, plantea asumir desde el gobierno el costo de la infraestructura educativa: “Casi el 90% de la infraestructura está totalmente deteriorada y eso va a correr por cuenta del gobierno”, dijo. En materia de seguridad escolar, propuso “declarar zonas seguras a las áreas educativas con cámaras de videovigilancia y patrullaje permanente”.
Daniel Noboa, por su parte, defendió su gestión destacando la entrega de “107.000 becas” y que “80.000 jóvenes han tenido la oportunidad de capacitarse”. Su propuesta para educación superior incluye “eliminar cualquier tipo de examen para que puedan entrar directamente y los jóvenes estén ocupados”, argumentando que “parte de la violencia es también por la desocupación, a muchos jóvenes que no les queda ninguna salida”. También propuso implementar un sistema nacional de residencias estudiantiles y 100.000 becas para estudiar inglés.
Ambos candidatos coincidieron en la necesidad de proveer desayuno escolar, aunque González especificó que este se gestionaría “con economía popular y solidaria para dinamizar la economía local”.
Las propuestas revelan visiones distintas sobre el problema educativo: mientras Noboa enfatiza las becas y la eliminación de barreras de acceso a la educación superior como solución al desempleo juvenil, González pone el acento en el fortalecimiento de la educación pública y su infraestructura como base del desarrollo.
GOBERNABILIDAD: REFORMA CONSTITUCIONAL VERSUS CONCERTACIÓN SOCIAL
El cuarto eje temático del debate expuso dos concepciones contrapuestas sobre el modelo de Estado que necesita Ecuador. Daniel Noboa planteó como eje central de su propuesta de gobernabilidad la reforma constitucional: “Para la gobernabilidad se necesita reformar la Constitución, se necesita una Constituyente en la cual cambiemos varias cosas importantes que hoy impiden el progreso e impiden la gobernabilidad”. Entre los cambios específicos mencionó “eliminar el Consejo de Participación Ciudadana, declarar al dólar de manera única, permitir la asistencia internacional y devolver las bases internacionales al Ecuador”.
Esta visión considera la actual estructura institucional como un obstáculo para la gobernabilidad. Durante el debate, Noboa vinculó los problemas de corrupción con el diseño institucional vigente, mencionando el caso de los “chats de los Muppets” como “la evidencia perfecta de por qué se necesitan reformas”.
En contraste, Luisa González apostó por un modelo de concertación: “La única forma de sacar adelante al país es con unidad, unidad con todos los sectores que aman esta Patria”. Su propuesta prioriza la articulación con diversos actores sociales y económicos: “¿Con quién es la unidad? Con los transportistas, los agricultores, los empresarios, con la economía popular y solidaria, con la industria... también con las organizaciones políticas, con la sociedad civil organizada”.
González enfatizó su voluntad de colaboración con los gobiernos locales independientemente de su filiación política: “Trabajaré con todas las prefecturas, las alcaldías, las juntas parroquiales de forma indistinta de a qué bancada pertenecen sino mirando las necesidades de la patria”.
El debate sobre gobernabilidad también abordó temas de política exterior. Mientras Noboa criticó al anterior gobierno correísta por haber “expulsado la base de Manta”, González fue consultada directamente si reconocería al gobierno de Nicolás Maduro, a lo que respondió afirmativamente, explicando: “Necesito reconocer al Gobierno de Nicolás Maduro para poder devolver a los venezolanos que tú permitiste que ingresen de forma irregular y desordenada a través de tu Decreto 370 a mi país”.
El debate presidencial del 23 de marzo evidenció que Ecuador se encuentra ante una disyuntiva histórica entre dos modelos de país claramente diferenciados. Las propuestas presentadas por Daniel Noboa y Luisa González no solo difieren en estrategias específicas para abordar problemas concretos, sino que representan concepciones fundamentalmente distintas sobre el rol del Estado, la economía y las relaciones internacionales.
Estas diferencias configuran dos proyectos de país sustancialmente diferentes que se someterán al veredicto de las urnas el 13 de abril. La decisión que tome el electorado ecuatoriano definirá no solo quién ocupará el Palacio de Carondelet, sino qué rumbo tomará el país frente a sus múltiples desafíos.
A pesar de la polarización, ambos candidatos coinciden en algunos puntos fundamentales: la importancia de mantener la dolarización, mejorar la infraestructura educativa, implementar el desayuno escolar, y combatir frontalmente al crimen organizado. Estas coincidencias podrían servir como base para eventuales acuerdos post-electorales, independientemente del resultado de los comicios.
Los datos estadísticos sobre muertes violentas, desempleo juvenil, recesión económica y endeudamiento público ponen de relieve la magnitud de los desafíos que enfrentará quien resulte vencedor en las elecciones del 13 de abril. Estos retos requerirán no solo propuestas técnicas adecuadas, sino también liderazgo y capacidad de generar consensos en una sociedad fracturada por la polarización política y la creciente inseguridad.
(*) Elaborado por economista Liz Ortiz, analista económica Revista Gestión.
Last modified on 2025-03-30