En Ecuador, 40% de la población está en riesgo de caer en la pobreza

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En Ecuador, 40% de la población está en riesgo de caer en la pobreza

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Noviembre 7, 2021 - 19:00

El incremento de la clase media en América Latina y el Caribe en las dos últimas décadas ha sido significativo; sin embargo, la pandemia afectó principalmente a este sector de la población. De acuerdo con los resultados obtenidos por la consultora Kantar en Ecuador, la clase media cayó alrededor de 7% en el 2020 y 8% a junio del 2021. La pobreza, por otro lado, aumentó en 5%. El estudio toma en cuenta a la clase vulnerable, integrada por aquellas personas que tienen un alto riesgo de caer en la pobreza. En el Ecuador se compone del 40% de la población.

La investigadora de mercado Kantar en Ecuador –una empresa que se enfoca en consultoría de marca y análisis de datos- identifica anualmente los cambios en las clases socioeconómicas en Ecuador. El Instituto Nacional de Estadística y Censos (INEC) a través del Sistema Integrado de Encuestas a Hogares (SIEH) realiza encuestas sociodemográficas a los hogares del país. A partir de esos datos y con una metodología del Banco Mundial, la consultora identifica que la pandemia afectó negativamente a las clases socioeconómicas del país, disminuyó la clase media y aumentó la clase pobre.

¿QUIÉNES PERTENECEN A LA CLASE MEDIA?

Un estudio realizado por el Banco Mundial identifica que del 2003 al 2009, la clase media en América Latina y el Caribe aumentó en 50% (de 103 millones de personas a 152 millones). Durante ese periodo, los ingresos de los hogares aumentaron y la desigualdad tendía a disminuir, el porcentaje de la población pobre cayó notablemente, de 44% a 30%.

Para lograr identificar las clases medias en los países, es necesario tomar en cuenta el poder adquisitivo. Así, se elimina las diferencias en los costos de vida de cada país y se identifica a las clases como aquellos hogares con ingresos o consumo en una gama específica de dólares internacionales estandarizados.

El estudio del Banco Mundial identifica cuatro clases económicas (no las tres usuales de pobres, clase media y clase alta). La estratificación se basa en el nivel de ingresos, pero también toma en cuenta la seguridad económica, es decir, la baja probabilidad de volver a caer en la pobreza. Por lo tanto, el estudio incluye a la clase vulnerable, aquellas personas con ingresos entre $ 4 y $ 10 por persona al día, cuya situación es demasiado acomodada para ser consideradas pobres, pero demasiado vulnerable para ser consideradas clase media. Este grupo no es pequeño, pues en el 2013 comprendía 37,6% de la población de América Latina y el Caribe.

La existencia de este grupo indica que salir de la pobreza no es suficiente para ingresar a la clase media aparentemente acomodada y económicamente segura. Las personas en la clase vulnerable tienen un alto riesgo de caer en la pobreza, y por lo tanto, este grupo es crucial para el diseño de políticas sociales en la región.

El Banco Mundial encuentra similitudes entre las personas de clase media de la región. Las cabezas de familia de la clase media tienen más años de escolarización que las de las clases pobres o vulnerables, también tienen más tendencia a vivir en zonas urbanas que los grupos más pobres. Además, el empleo formal parece ser un distintivo, es más probable que tengan un empleo formal que ser autoempleados, desempleados o empleadores.  Por el contrario, las personas pobres y vulnerables dependen del autoempleo (o sufren el desempleo) más a menudo, mientras que los ricos son más frecuentemente empleadores.

Otro dato importante es que entre 1992 y 2009, el tamaño promedio de un hogar de clase media en la región disminuyó de 3,3 a 2,9 individuos. Los hogares de clase media normalmente tienen menos hijos, las mujeres participan más en el mercado de trabajo y los hijos normalmente van a la escuela y al colegio.

LAS PERSONAS INDIGENTES RECIBEN MENOS DE $ 40 MENSUAL

El modelo de estratificación socioeconómica de la consultora Kantar identifica cinco estratos: indigentes, pobres, vulnerables, media, media alta y alta. Se considera a hogares de personas indigentes (4 miembros) a aquellos que tienen un ingreso mensual menor a $ 160. Según los datos del INEC, en septiembre del presente año, la Canasta Básica Familiar (conjunto de bienes y servicios necesarios para satisfacer las necesidades básicas de una familia) para un hogar de cuatro personas fue de $ 712,85. Los hogares de las personas indigentes reciben menos de la cuarta parte de lo considerado como mínimo necesario para un hogar en el país.

El ingreso de los hogares pobres tampoco alcanzan un ingreso para cubrir la Canasta Básica Familiar, pues su ingreso mensual es de $ 161 a $ 321, menos de la mitad del valor. Los ingresos de las personas en vulnerabilidad recién alcanzan el valor cercano al límite superior. La clase media, media alta y alta evidentemente, lo superan (Tabla 1).

Tabla 1

Modelo de estratificación socioeconómica

 

LA POBREZA PARECERÍA SUBIR 5 PUNTOS PORCENTUALES EN LA PANDEMIA

En el Ecuador, la clase media en el país creció de 23% en el 2003 al 40% en el 2019, según el estudio de la consultora Kantar. Es decir, la tendencia de crecimiento se mantuvo, y es consistente con los datos presentados por el estudio del Banco Mundial. Asimismo, la pobreza disminuyó en el mismo periodo, de 40% a 18%.

Antes de la pandemia, la pobreza, la indigencia, la clase vulnerable y la clase media presentaron cuatro periodos de evolución. En el año 2004, hubo un claro crecimiento de la clase media (de 23% en 2003 a 30% en 2004), y disminución de la pobreza e indigencia (de 40% en 2003 a 31% en 2004). Posterior a esto, las cifras se mantuvieron relativamente igual hasta el año 2007. Del 2008 al 2012, la clase alta media alta y alta se redujeron y la pobreza aumentó. La clase vulnerable creció en el 2012, y mantuvo esa tendencia hasta el 2016; la clase media y la media alta también aumentaron durante este periodo. Finalmente, en los tres últimos años previos a la pandemia, 2017, 2018 y 2019, no hubo cambios importantes.

El 2020, año de la pandemia, sí afectó fuertemente a las clases socioeconómicas en el país. La indigencia, la pobreza y la clase vulnerable aumentaron y la clase media y media alta disminuyeron (Gráfico 1). Estas cifras no varían mucho hasta junio de 2021, a pesar de que existe una reactivación de la economía. La consultora Kantar indica que, según las mediciones comparables del INEC, la clase media (sumadas media y alta) habría pasado de 40% en diciembre de 2019 a 33% en diciembre de 2020.

Gráfico 1

Evolución clases socioeconómicas en el Ecuador

 

Es un efecto negativo sumamente importante para el país, pues evidencia el retroceso en el nivel socioeconómico de los hogares que, aunque no lleguen a niveles previos al 2013, implican un costo social muy alto.

LA PANDEMIA AFECTÓ MÁS AL SECTOR URBANO

Las afectaciones de la pandemia, tanto en el ámbito de salud como laboral y social, se ven reflejadas en mayor medida en las ciudades del país. Hasta el 2019, desde el 2003, la clase media en las áreas urbanas creció de 30% a 48%, y la incidencia de la pobreza bajó en el mismo periodo de 29% a 12%. 

Sin embargo, durante la pandemia la clase media parecería reducirse. Se realizó una única encuesta de hogares del 2020 que evidenció que la clase media urbana se habría reducido de 48% en diciembre de 2019 a 43% en septiembre de 2020. La reducción del 2020 es muy similar a la de 2008, año de la recesión mundial y crisis inflacionaria. Durante este año, la pobreza parecería haber aumentado en las ciudades de 12% a 18% por la pandemia.

Gráfico 2

Evolución de las clases socioeconómicas en el sector urbano

 

Por otro lado, previo a la pandemia, la clase media también aumentó en el sector rural. Creció de 8% en el 2003 a 19% en el 2019, y la pobreza también disminuyó del 62% a 37%. Aun así, las cifras en el sector rural indican que su nivel socioeconómico es muy bajo, la clase media y alta es mínima. Y, aunque se evidencian claras mejoras en las últimas décadas, la desigualdad respecto al sector urbano es importante. Sin embargo, la medida de ingresos para el sector rural no es la más efectiva; para analizar adecuadamente esta población, es necesario un análisis multidimensional.

La pobreza en el campo parecería haber aumentado entre 2 y 4 puntos porcentuales, un aumento muy inferior al que ocurrió en el 2008 (6 puntos porcentuales) (Gráfico 3). La diferencia entre el sector urbano y rural muestra que la crisis por el coronavirus fue más fuerte en las ciudades, donde existe mayor aglomeración de personas y trabajos que se vieron suspendidos por el confinamiento.

Gráfico 3

Evolución de las clases socioeconómicas en el sector rural

 

 

EL 40% DE LA POBLACIÓN NO TIENE SEGURIDAD ECONÓMICA

El mayor porcentaje de la población, tanto en el sector urbano como en el rural, se encuentra en la clase vulnerable. Estos hogares perciben entre $ 161 y $ 321 mensuales y, durante la pandemia, aumentó su porcentaje, especialmente en el sector urbano.

Alrededor de 40% de la población no tiene una seguridad económica, por lo tanto, tienen  una alta probabilidad de volver a caer en la pobreza. Muchas de estas personas se encontraban previamente en la pobreza, pero salir de ella no significó tener ingresos estables que les permitan un nivel de vida adecuado. La política social, aparte del esfuerzo de una mayor movilidad intergeneracional, debe enfocarse en incrementar la seguridad económica de las personas en la clase vulnerable. El incremento de la clase media es importante, pues es resultado de mayores niveles de educación, mejores ingresos, mayor inserción de mujeres en el mercado laboral y, por lo tanto, un mayor desarrollo a nivel del país. 

 

(*) Elaborado por Maí Suárez, redacción Revista Gestión.

 

 

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