¿Qué quiere decir que la deflación toque de nuevo la puerta?

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¿Qué quiere decir que la deflación toque de nuevo la puerta?

Marzo 8, 2020 - 19:00

El segundo mes del año del 2020 trajo consigo una reducción del nivel de precios de -0,15%, en contraste con enero que tuvo un cremento de 0,23%. Con relación al febrero del año anterior la caída de precios fue de -0,23 puntos porcentuales. Aunque parecía que la tendencia inflacionaria volvía a la escena, el panorama de febrero dice lo contrario. Dentro de un esquema dolarizado como el ecuatoriano, los niveles de inflación negativa son una fuerte señal de que la demanda de los bienes está descendiendo, lo que además está vinculado con un deterioro del empleo.

El Índice de Precios al Consumidor (IPC) es un indicador útil para estimar las variaciones de precios entre dos periodos. Para ello se toma una muestra de 359 productos (canasta básica) escogidos por su frecuencia y relevancia en el consumo de los hogares ecuatorianos. La medición es realizada en las nueve ciudades principales por su ordenamiento con base en el criterio de gasto por consumo.

En términos generales, en febrero persistió el camino deflacionario iniciado en diciembre del 2017. En febrero pasado, el IPC se estableció en 105,29 puntos y la inflación mensual fue de -0,15%, a diferencia de enero, que tuvo un incremento de precios mensual de 0,23%. En relación con febrero del año anterior la variación de precio fue de -0,3% (Gráfico 1).

Gráfico 1 Inflación mensual y anual

La división de consumo que tuvo mayor impacto en la caída de los precios fue la cuenta la de Recreación y cultura, con un decrecimiento de -0,1214%, seguida de Alimentos y bebidas no alcohólicas, con una baja de precios de -0,0734% (Gráfico2). Ambas suman una participación de 23,25% de todos los productos considerados para establecer las variaciones del IPC. Lo que significa que un porcentaje representativo de productos de la economía inciden en la baja de precios.

En el caso de Recreación y cultura, en ciudades como Santo Domingo, Ambato y Guayaquil los precios cayeron en 10%, 7,4% y 7%, respectivamente; esta reducción se debió principalmente a que las entradas a estadios deportivos se redujeron en 48,31%, dado que no es un bien de gasto básico y en una economía con un lento crecimiento se sustituyen el consumo de bienes suntuarios por servicios y bienes básicos.

En cuanto a Alimentos y bebidas no alcohólicas, el precio del verde, que tiene un consumo amplio a lo largo del país, cayó en -10,76%. En este particular, la baja de precio se debe al incremento de las cosechas y, consecuentemente, al aumento de la oferta de dicho producto.

La mitad de las divisiones por consumo tuvieron un nivel de inflación negativa (deflación), que sugiere que la demanda de estos bienes y servicios ha caído. Por otro lado, divisiones como Transporte y comunicaciones destacan por el incremento de sus precios entre enero y febrero del 2020. Específicamente, en transporte, la alta demanda de este servicio por el feriado de Carnaval es la razón por la que los precios en febrero incrementaron su proporción. Las Bebidas alcohólicas, tabacos y estupefacientes, por su parte, mantuvieron sus precios constantes con referencia al mes anterior.

Gráfico 2

Variación porcentual por divisiones de precios y servicios

AUMENTA EL EXCEDENTE DEL CONSUMIDOR

La Canasta Básica, que se toma en referencia para establecer comparaciones de precio entre cada mes está, está conformada por 77,72% de bienes y 22,28% de servicios. En febrero, la variación de precios en los bienes fue de -0,31%, mientras que los servicios presentaron un crecimiento de 0,04% con relación a enero.

La Canasta Básica tuvo un costo de $ 713,00, es decir, redujo su precio en -0,44% en comparación con el mes anterior. La Canasta Vital, en cambio, se redujo a $ 501,60, con una variación mensual de -1,36%. De esta manera, el ingreso familiar ($ 746,67) cubrió el 104,27% de la Canasta Básica, lo que se traduce en un excedente de $ 33,67, que superó el excedente del mes de enero que fue de $ 30,53 (Tabla 1). Tener nuevamente una caída de precios hizo que el excedente del consumidor aumente.

El excedente o restricción del consumidor es el resultado del costo de la Canasta Básica menos el ingreso Familiar donde este valor, en caso de ser positivo, puede usarse como ahorro, ocio o inversión. Evidentemente, a mayor excedente, mejor calidad de vida de la población; no obstante, esto puede generar desempleo, pues los salarios elevados generan menores incentivos para la inversión. Otro factor es el bajo desempeño de la economía, ya que al no haber un crecimiento representativo el mercado también se detiene.

 

Tabla 1 Canasta Básica vs ingreso mensual familiar

En términos de regiones, la Canasta Básica tuvo un precio diverso. La Canasta Familiar Básica en Sierra se estableció en $ 724,79, mientras que en la Costa fue de $ 701,20. Solo tres ciudades -de las nueve consideradas- incrementaron sus precios. Estas fueron: Machala, Manta y Cuenca.

A pesar de que en enero la inflación resultó positiva, en febrero dicha tendencia se rompe para seguir en el persistente camino deflacionario. Como resultado de aquello, en primera instancia los bienes de consumo reducen su precio y las personas tienen un mayor nivel adquisitivo. No obstante, la baja de los precios es un indicador de que la demanda se contrae, como resultado de los altos niveles de desempleo y empleo no adecuado de la población.

 

Por: Karen Lucero, redacción Revista GESTIÓN.

 

 

 

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