Según Multiplica, la economía ecuatoriana enfrenta un panorama complejo y desafiante. El cierre de 2024 muestra una contracción económica significativa, muy por debajo de las proyecciones iniciales que anticipaban un crecimiento moderado. El BCE ha revelado que durante los tres primeros trimestres del año la economía experimentó contracciones consecutivas de 1,0%, 4,0% y 1,5%, respectivamente, con perspectivas poco alentadoras para el cuarto trimestre debido al impacto de los apagones en la actividad económica.
La situación se complica aún más por la incertidumbre política tras las recientes elecciones. Contrario a las predicciones de las encuestadoras que anticipaban una victoria clara de Daniel Noboa, los resultados mostraron una contienda sumamente ajustada con Luisa González (44,2% vs 43,9%), forzando una segunda vuelta electoral. Esta sorpresa política provocó una reacción inmediata en los mercados, elevando el riesgo país de 900 a 1.162 puntos, lo que complica el acceso al financiamiento externo en un momento crítico para el país. El 2025 se presenta especialmente desafiante, Ecuador deberá enfrentar vencimientos de deuda por más de USD 3.500 millones, en un contexto marcado por el incremento de la inseguridad, el deterioro del mercado laboral y el aumento de la pobreza.
2024: ENTRE PRONÓSTICOS FALLIDOS Y LA CRECIENTE INCERTIDUMBRE
Las proyecciones económicas para 2024 fueron demasiado optimistas. Los organismos especializados anticipaban un crecimiento que no solo no se materializó, sino que terminó en una contracción cuya verdadera magnitud aún está por determinarse.
Pero no solo los pronósticos económicos fallaron, sino también los electorales. Las encuestas auguraban una victoria de Daniel Noboa en primera vuelta, lo que no ocurrió. En cambio, el país enfrenta una segunda vuelta entre Noboa y González, lo que incrementa la incertidumbre política. Esta inestabilidad, sumada a la inseguridad, el deterioro del empleo y la fragilidad fiscal, configuran un 2025 poco alentador en el que el desenlace electoral será fundamental para definir el rumbo del país.
UN 2024 DECEPCIONANTE: DESEMPEÑO ECONÓMICO PEOR AL ESPERADO
Las proyecciones económicas para 2024 estuvieron sobrestimadas. La Comisión Económica para América Latina y el Caribe (CEPAL) fue la más optimista, proyectando inicialmente un crecimiento de 1,8%, aunque posteriormente ajustó su estimación a 0,8%. El Banco Central del Ecuador (BCE) comenzó el año con una previsión de 1,0%, que más tarde revisó a 0,9%.
El Banco Mundial (BM) y el Fondo Monetario Internacional (FMI) iniciaron con estimaciones más moderadas, de 0,7% y 0,3%, respectivamente. Sin embargo, mientras el Banco Mundial ajustó su previsión a 0,3%, el FMI fue más drástico y redujo su estimación a -0,4%. De manera similar, el Fondo Latinoamericano de Reservas (FLAR), que en un principio proyectó un crecimiento de 0,2%, también corrigió su estimación a -0,4% (Gráfico 1).
Gráfico 1
Proyecciones de crecimiento 2024
(% de variación anual)
Sin embargo, las últimas cifras del BCE muestran que la economía ecuatoriana se contrajo en los tres primeros trimestres de 2024 (Gráfico 2). Según el calendario del Banco Central, los resultados del cuarto trimestre serán publicados el próximo 15 abril de 2025.
Gráfico 2
Crecimiento del PIB trimestral
(% de variación anual)
Estas cifras seguramente reflejarán un deterioro adicional debido a los apagones que impactaron la actividad económica en los últimos meses del año. En todo caso, el panorama es que 2024 cerró con un desempeño económico muy por debajo de las expectativas iniciales.
Una forma de determinar la variación del PIB en todo 2024 es mediante un simple promedio de los cuatro trimestres. Hasta el momento, con los datos preliminares del BCE, los tres primeros trimestres han registrado contracciones de 1,0%, 4,0% y 1,5%, respectivamente. Por lo tanto, el resultado del cuarto trimestre será determinante para la caída total del año.
Si suponemos un escenario optimista en el que el cuarto trimestre no presenta crecimiento (0,0%), la variación anual del PIB sería aproximadamente de -1,6%. Sin embargo, dado el impacto de los apagones en la actividad económica del último trimestre, es probable que el resultado sea peor (Gráfico 3). Explorando otros escenarios tenemos por ejemplo que:
- Si el PIB del cuarto trimestre cae 1%, el PIB anual cerraría con una contracción de -1,9%.
- Si el PIB del cuarto trimestre cae 3%, la variación anual sería de -2,4%.
- En un escenario más pesimista, con una caída de 5% en el cuarto trimestre, la contracción anual se ubicaría en -2,9%.
Es decir, independientemente del resultado final, Ecuador cerrará 2024 con una caída importante en su economía, muy por debajo de las previsiones iniciales de crecimiento positivo.
¿POR QUÉ CAMBIARON LOS RESULTADOS DE LAS CUENTAS TRIMESTRALES?
El Banco Central realizó un ajuste en las cifras de las Cuentas Nacionales en su última publicación, lo que llevó a que los tres primeros trimestres de 2024 ahora reflejen una contracción mayor a la inicialmente reportada. Aunque es normal que estos datos sean revisados conforme se incorpora nueva información y se aplican mejoras metodológicas, los recientes cambios han sido más grandes de lo habitual.
Las revisiones en las Cuentas Nacionales son una práctica común en la estadística económica de cualquier país. Su objetivo es mejorar la calidad de los datos publicados, alinearlos con estándares internacionales y garantizar que reflejen con mayor precisión la realidad económica. Existen dos tipos principales de revisiones:
- Revisiones Habituales o de Rutina: Estas revisiones ocurren cuando se incorporan nuevas fuentes de información, se amplía la cobertura de los datos utilizados, o se implementan mejoras metodológicas y de modelos estadísticos. Estas actualizaciones pueden afectar la serie histórica de los resultados, pero suelen ser de impacto moderado y buscan corregir estimaciones previas con datos más completos y detallados.
- Revisiones Exhaustivas: Se aplican cuando hay cambios estructurales en la metodología o en las fuentes de información. Estas revisiones pueden modificar significativamente la serie histórica y suelen estar vinculadas a la adopción de nuevos estándares contables, la integración de matrices económicas más detalladas o la implementación de modelos de medición más avanzados.
El BCE sigue una política de divulgación alineada con las normas internacionales del Fondo Monetario Internacional (FMI), garantizando que las actualizaciones de las Cuentas Nacionales se realicen de forma ordenada y dentro de un calendario preestablecido. Las cuentas trimestrales, por ejemplo, se publican con un rezago de hasta 105 días respecto al trimestre en análisis, e incluyen revisiones a las estimaciones previas. Además, el BCE publica tres versiones de las Cuentas Nacionales:
- Versión Preliminar: Se publica 105 días después del cierre del año y se basa en indicadores de corto plazo como ventas registradas en el IVA, producción petrolera y consumo de energía eléctrica. Tiene un nivel de desagregación de 20 industrias.
- Versión Provisional: Se publica al final del año siguiente al año de análisis e incorpora encuestas económicas, registros administrativos y bases de datos más completas. Permite mayor precisión y desagregación en 76 industrias.
- Versión Definitiva: Se publica dos años después del año analizado e incluye información completa y definitiva, consolidando datos de encuestas anuales, estados financieros de empresas y registros administrativos.
Entonces ¿qué explica los cambios en los datos? La respuesta es que a partir de la publicación nro. 129 de las Cuentas Nacionales, el BCE implementó varias mejoras metodológicas, muchas de ellas derivadas de la incorporación de registros administrativos más detallados y de la aplicación de modelos más precisos. Entre las principales modificaciones destacan:
- Uso de datos del Servicio de Rentas Internas (SRI): Se ha mejorado la integración de registros administrativos del formulario 104, lo que permite una mejor estimación del valor agregado en distintos sectores.
- Revisión de estacionalidad en las series: Se llevó a cabo un proceso de corrección para eliminar estacionalidades espurias y garantizar que las variaciones reflejen patrones reales de la actividad económica.
- Nuevas métricas para la construcción: Se introdujo un modelo basado en el consumo de insumos clave como cemento, hierro y estructuras metálicas, lo que puede haber generado cambios en las estimaciones del sector.
- Ajustes en los índices de precios de comercio exterior: Se recalcularon los valores unitarios de importaciones y exportaciones, asegurando una mayor coherencia con los precios internacionales de commodities.
- Mejoras en la medición de componentes del PIB: Se incorporaron deflactores más detallados para el cálculo de la Formación Bruta de Capital Fijo (FBKF) y el gasto de consumo final de los hogares, además de la integración de datos mensuales sobre subsidios petroleros y recaudación del IVA.
Si bien estos cambios metodológicos buscan mejorar la precisión de los datos, la magnitud de los ajustes en las cifras no es trivial. Esto plantea varias interrogantes: ¿Las estimaciones iniciales eran demasiado optimistas? ¿La metodología anterior subestimó la desaceleración económica real? ¿Las fuentes de datos utilizadas previamente no capturaban con precisión el deterioro de la actividad productiva?
Lo cierto es que estas modificaciones tendrán implicaciones importantes, tanto para la evaluación del desempeño económico de 2024 como para los resultados de las cuentas nacionales futuras.
¿CUÁNTO CAMBIARON LOS RESULTADOS DE LAS CUENTAS TRIMESTRALES?
Desde 2018 las revisiones acumulan una diferencia total de USD 4.168 millones en el PIB, lo que sugiere que la economía ecuatoriana ha sido más débil de lo que se había reportado previamente. Los períodos con las revisiones más drásticas a la baja fueron el primer trimestre de 2024 con una corrección de USD 1.041 millones, seguido por el segundo trimestre de 2024 con USD 805 millones.
Luego el tercer trimestre de 2023 con USD 662 millones, el cuarto trimestre de 2021 con USD 577 millones, el tercer trimestre de 2022 con USD 432 millones y el primer trimestre de 2023 con USD 403 millones. Estas correcciones indican que, en estos trimestres, los resultados iniciales sobrestimaron el desempeño de la economía y que la actividad real fue menor que lo previsto (Gráfico 3).
Gráfico 3
Las dos últimas publicaciones de cuentas trimestrales
(USD millones)
Por otro lado, algunos trimestres fueron revisados al alza, aunque en menor magnitud. Destacan el segundo trimestre de 2020 con un incremento de USD 566 millones, el primer trimestre de 2021 con USD 337 millones, el primer trimestre de 2019 con USD 203 millones, el primer trimestre de 2022 con USD 171 millones y el cuarto trimestre de 2023 con USD 156 millones. Estos ajustes muestran que la contracción económica fue menos severa de lo inicialmente reportado. Sin embargo, estos valores positivos no compensan las revisiones negativas, que fueron predominantes en la serie.
Las tasas de crecimiento también han sido corregidas en múltiples trimestres, con una reducción promedio de 0,4 puntos porcentuales, lo que refleja en general una menor tasa de expansión económica de la que se había informado inicialmente. Entre los períodos con los ajustes más severos hacia una menor tasa de crecimiento tenemos al segundo trimestre de 2021, que pasó de 22,8% a 19,3%, lo que implica una reducción de -3,4 puntos porcentuales (Gráfico 4).
Gráfico 4
Las dos últimas publicaciones de cuentas trimestrales
(% de variación anual)
También destacan el primer trimestre de 2020, que se corrigió de 0,3% a -1,9% con un ajuste de -2,2 puntos porcentuales, el primer trimestre de 2024 con una caída de -2,2 puntos porcentuales, el primer trimestre de 2023 con -2,1 puntos porcentuales y el segundo trimestre de 2024 con -1,8 puntos porcentuales, lo que confirma que la recuperación económica ha sido más frágil de lo esperado y que la desaceleración de 2024 ha sido más pronunciada de lo previsto.
En contraste, algunos trimestres fueron corregidos con tasas de crecimiento mayores a las previamente reportadas. El primer trimestre de 2021 pasó de -5,2% a -2,5%, lo que representa un ajuste positivo de 2,6 puntos porcentuales. De manera similar, el segundo trimestre de 2020 pasó de -19,7% a -18,0%, el cuarto trimestre de 2023 pasó de -0,7% a 0,7%, el cuarto trimestre de 2022 de 2,7% a 4,0% y el primer trimestre de 2019 de -0,5% a 0,2%. A pesar de estas revisiones al alza, la tendencia general de los ajustes ha sido a la baja.
Los ajustes metodológicos implementados por el BCE han redefinido de manera significativa las cifras del PIB y las tasas de crecimiento, reflejando una economía ecuatoriana más débil de lo que se había reportado inicialmente. Estos cambios no solo afectan la interpretación del desempeño económico pasado, sino que también pueden influir en las proyecciones futuras y en la toma de decisiones de política económica. En los próximos trimestres, será fundamental monitorear si estas revisiones continúan.
UN 2025 TITUBEANTE: AUMENTA LA INCERTIDUMBRE POLÍTICA Y ECONÓMICA
Las elecciones dejaron en evidencia la poca precisión de las encuestadoras en sus pronósticos electorales. La mayoría de los sondeos daban por ganador a Daniel Noboa con un margen considerable sobre Luisa González, e incluso algunas encuestadoras sugerían que podría obtener una victoria en primera vuelta. Sin embargo, los resultados oficiales del Consejo Nacional Electoral (CNE) mostraron una contienda mucho más ajustada, con Noboa alcanzando el 44,2% y González el 43,9%, una diferencia mínima que contrasta con las proyecciones.
Por ejemplo, Cedatos proyectaba un 48,3% para Noboa y un 32,2% para González, mientras que Ipsos le atribuía a Noboa el 50%, sugiriendo la posibilidad de un triunfo sin necesidad de segunda vuelta. Otras encuestadoras como Informe Confidencial (44,6% vs. 34,9%) y Comunicaliza (47,1% vs. 39,5%) también pronosticaban una victoria amplia para Noboa. En contraste, Negocios y Estrategias proyectó un resultado más competitivo, con González incluso superando a Noboa con el 44,9% frente al 41,6% (Gráfico 5).
Gráfico 5
Encuestas vs. Resultados oficiales
(% de votos)
Estos errores en las encuestas abren interrogantes sobre la metodología utilizada y los factores que pudieron haber afectado la medición de la intención de voto. Elementos como el voto oculto, el impacto de los indecisos en el último momento y las dificultades para capturar el comportamiento del electorado pueden haber contribuido a la diferencia entre las expectativas y los resultados reales.
En Ecuador, para ganar en primera vuelta, un candidato necesita obtener más del 50% de los votos válidos o al menos el 40% con una diferencia superior a 10 puntos porcentuales sobre el segundo lugar. Dado el estrecho margen entre los dos candidatos principales, fue inevitable una segunda vuelta, lo que añade más incertidumbre política.
Esta situación impacta la confianza de inversionistas y empresarios, quienes dependen de certeza para la toma de decisiones. La reacción de los mercados fue inmediata: el riesgo país, que venía en una tendencia a la baja y había llegado a bordear los 900 puntos, se disparó hasta los 1.162 puntos tras conocerse los resultados, reflejando la preocupación de los inversionistas sobre el futuro político y económico del país.
El aumento del riesgo país tiene implicaciones para Ecuador, ya que las necesidades de financiamiento son significativas. Este incremento encarece el acceso al financiamiento externo, lo que significa que cualquier emisión de bonos en los mercados internacionales requerirá pagar tasas de interés considerablemente más altas, limitando la capacidad del Gobierno para obtener recursos en condiciones favorables (Gráfico 7).
Gráfico 6
Evolución del Riesgo País
Solo en 2025, el país deberá enfrentar pagos por más de USD 3.500 millones, mientras que para 2026 y 2027 los montos superan los USD 3.900 millones anuales. En el período 2026 y 2063 se deberán desembolsar más de USD 45.000 millones. La mayor parte de estos compromisos corresponden a bonos y a pagos a organismos internacionales (Gráfico 8).
Gráfico 7
Vencimiento de deuda externa
(USD millones, no incluye intereses)
La situación se agrava aún más cuando se consideran no solo los vencimientos de capital, sino también el pago de intereses sobre la deuda pública. Para 2024 y 2025, los pagos de intereses ascienden a aproximadamente USD 2.803 millones, mientras que entre 2026 y 2063 suman más de USD 18.594 millones, lo que eleva el total de intereses a USD 21.398 millones.
Los bonos emitidos en mercados internacionales representan el mayor peso en los pagos de intereses, acumulando más de USD 8.294 millones hasta 2063. A esto se suman los compromisos con organismos multilaterales y gobiernos, que también generan obligaciones significativas. Este escenario pone en jaque la sostenibilidad financiera del país. Si Ecuador no logra reducir su riesgo país y mejorar su percepción en los mercados, el costo del endeudamiento seguirá aumentando, comprometiendo recursos que podrían destinarse a inversión pública y desarrollo.
Pero el panorama en los próximos años no solo se ve complicado por la situación fiscal, sino también por una serie de factores adicionales que agravan la incertidumbre. Como destaca Revista Gestión, otros desafíos críticos que enfrentará el nuevo gobierno incluyen el incremento de la inseguridad, el deterioro del mercado laboral y el aumento de la pobreza y desigualdad.
Además, a nivel externo las perspectivas tampoco son alentadoras. La política internacional, especialmente las medidas de Estados Unidos bajo la administración de Donald Trump, podría afectar a Ecuador de varias maneras. Las restricciones migratorias podrían reducir el flujo de remesas, una fuente clave de ingresos para muchas familias ecuatorianas.
Asimismo, la apreciación del dólar, impulsada por políticas económicas más agresivas en EE.UU., reduciría la competitividad de Ecuador en los mercados internacionales, encareciendo sus exportaciones frente a competidores regionales. También existen riesgos de que Trump imponga nuevas tarifas o aranceles, lo que subraya la importancia de mantener una relación estratégica con EE.UU., el principal socio comercial del país.
Last modified on 2025-02-19