La pobreza incide en el cambio climático, tal como ocurre en Loja

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La pobreza incide en el cambio climático, tal como ocurre en Loja

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Noviembre 25, 2021 - 05:00

Un estudio del Índice de Vulnerabilidad al Cambio Climático realizado por el Banco Interamericano de Desarrollo de América Latina para Loja, detectó los sectores donde las amenazas como inundaciones repentinas, deslizamientos de tierra, sequías prolongadas y olas de calor extremo son más fuertes. Este es el caso de sectores ubicados en el noroccidente y sur de la ciudad, en especial las parroquias de Carigán y Sucre. Estos sectores también presentan niveles socioeconómicos más bajos, menor nivel de educación, mayor porcentaje de analfabetismo, entre otros.

En el marco de la Conferencia de las Naciones Unidas sobre el Cambio Climático (COP 2021), el Banco de Desarrollo de América Latina (CAF) presentó estudios sobre el índice de vulnerabilidad al cambio climático y planes de acción para varias ciudades de Latinoamérica, una de ellas fue Loja. El objetivo del estudio fue identificar la vulnerabilidad y el riesgo climático tomando en cuenta la dimensión ambiental, económica y social para poder plantear medidas de adaptación y fortalecimiento de las ciudades para casos extremos derivados del cambio climático.

LA RÁPIDA Y DESORDENADA URBANIZACIÓN EN LOJA AUMENTA EL RIESGO CLIMÁTICO

Loja, ubicada al sur de la sierra del Ecuador, es una de las zonas más biodiversas del país y del mundo. La ciudad tiene aproximadamente 200.000 residentes, y actualmente pertenece al grupo de ciudades que ha tenido un flujo migratorio significativo, por lo que el ciclo de la migración campo-ciudad ya da muestras de agotamiento.

La rápida urbanización de la urbe es producto del déficit de infraestructura de saneamiento a nivel rural y la concentración de servicios educativos y de salud en los centros urbanos. Esto ha provocado un crecimiento desordenado de la ciudad, en especial sobre las áreas periféricas y faldas de cerros que limitan con la ciudad. Como consecuencia, hay áreas densamente pobladas sobre zonas geográficas abruptas y expuestas a eventos peligrosos, como deslizamientos o inundaciones.

El Índice de Vulnerabilidad frente al Cambio Climático en la ciudad de Loja indica el nivel de susceptibilidad al daño, peligrosidad o grado de incapacidad para reaccionar a fenómenos climáticos adversos sobre las personas, sus bienes o el medio ambiente. Los resultados obtenidos indican que hay un incremento de 30% en daños futuros esperados en comparación con la situación actual. Los resultados revelaron una tendencia de daño esperado para el sector occidental de la ciudad, principalmente para las parroquias Sucre, Carigán y Bolonia.

Figura 1

Índice de vulnerabilidad al cambio Climático a escala barrial

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MÁS DE 50.000 PERSONAS EN ÁREAS DE ALTA AMENAZA DE DESLIZAMIENTO DE TIERRAS

Para la interpretación del índice de vulnerabilidad al cambio climático, uno de los factores que estima el estudio es el nivel de peligrosidad por deslizamientos dentro de los límites de la ciudad. Más de 6 kilómetros de red vial están expuestos a altos niveles de peligrosidad, junto con más de 166 kilómetros de la red vial cantonal. Entre las instalaciones sociales e infraestructura crítica de la ciudad, ubicadas en áreas de amenaza alta, destaca la presencia de la central eléctrica y torres de comunicación, junto con varios albergues y cuatro centros de salud (Cuadro 1).

Cuadro 1

Infraestructura expuesta a deslizamientos

 

La mitad oeste de la zona urbana de Loja, los barrios de Sucre y Carigán, son los más afectados, tienen una amenaza alta, lo cual significa que no se recomienda como zona de construcción y debe haber una intervención inmediata y prioritaria. Estas áreas están habitadas por más de 50.000 personas en más de 12.000 hogares. La amenaza media se concentra en la franja central de la zona urbana de Loja, lo que corresponde al área ya urbanizada de la ciudad. La zona media es una zona de alta restricción. La amenaza baja, por otro lado, corresponde principalmente a las áreas próximas al cauce de los ríos Zamora y Malacatos.

A FINALES DEL SIGLO XXI LAS PRECIPITACIONES PODRÍAN AUMENTAR EN 110%

Las proyecciones climáticas indican aumentos en la precipitación, que en el escenario más negativo, sería un aumento de 110% a finales del siglo XXI. Las zonas más afectadas serían los barrios que se encuentran ubicados en el margen del río Zamora y en las desembocaduras de las quebradas y ríos que llegan a este. Aproximadamente, 7.300 personas y casi 2.000 hogares se encuentran ubicados en áreas amenazadas por inundaciones en el escenario más favorable. En el escenario más desfavorable, serían casi 10.500 personas y más de 2.800 hogares los afectados.

LOS BARRIOS PERIFÉRICOS OCCIDENTALES TIENEN NIVELES SOCIOECONÓMICOS MÁS BAJOS

El estudio también presenta un índice de sostenibilidad socioeconómica, el cual toma en cuenta factores de consolidación urbana, educación, sanidad, pobreza, debilidades económicas o conflictos derivados del desarrollo poblacional sobre los recursos de la ciudad. El uso de la tierra y las fragilidades sociales derivan de la desigualdad social por pobreza, desempleo o educación, lo cual hace que sean más susceptibles al cambio climático (Figura 2).

Figura 2

Índice de sensibilidad al cambio climático

 

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Los resultados indican una clara tendencia al aumento de sensibilidad para los barrios periféricos del costado occidental de la ciudad, especialmente para Zalapa, seguido de Carigán, ambos situados en la parroquia urbana de Carigán. La alta sensibilidad de estos sectores es por el hecho de disponer menor número de herramientas de respuesta y prevención frente a los daños climáticos. Presentan un menor nivel educativo, mayores niveles de pobreza multidimensional por necesidades básicas insatisfechas o menores capacidades económicas para afrontar los retos del cambio climático. Por el contrario, los barrios urbanos más céntricos y consolidados presentan un índice de sensibilidad notablemente menor.

Los indicadores sociales son un factor fundamental al hablar sobre la vulnerabilidad ante el cambio climático, y Loja no es la excepción. Entre los indicadores que inciden de manera relevante está la falta de alcantarillado para más de 4.600 viviendas y casi 20.000 personas, esto deriva en una importante fuente de contaminación hídrica.

Además, 33.000 personas viven en hogares hacinados y hay más de 630 viviendas en condiciones de pobreza extrema por carecer de acceso a la red de agua potable, de alcantarillado y de eliminación de basuras por carro recolector. En barrios como Zalapa, Cargián, Plateado, Bolonia, Jipiro, Tierras Coloradas, Chontacruz o Colinas Lojanas hay valores promedios de analfabetismo de 5,5%.

El área urbana consolidada de la ciudad de Loja tiene un nivel económico alto o medio-alto, por el contrario, los barrios más marginales del flanco occidental tienen niveles económicos bajos o medio–bajos. La población con baja capacidad adquisitiva, dice el estudio, es un indicador de la incapacidad para adaptarse y afrontar pérdidas económicas por eventos dañinos.

En el sector occidental y periférico existe una alta dependencia climática del sector agrícola, lo que quiere decir que casi 3.000 personas ocupadas en la agricultura pueden verse afectadas de manera notoria y directa por las variaciones y tendencias climáticas. Esto puede socavar las esperanzas y esfuerzos de estos grupos sensibles por aumentar su nivel de vida.

Las causas de deterioro de los recursos ambientales de Loja son varias. Una de ellas es el uso indebido del suelo; para las áreas urbanas, esto es consecuencia de una construcción inadecuada, y para las áreas rurales, indica un deterioro de la oferta ambiental respecto a su utilización.

También hay un uso negligente del fuego y contaminación atmosférica. Los altos niveles de contaminación vehicular y la concentración de activos sobre las áreas centrales repercuten en el deterioro de la calidad de vida. Otro problema es la deforestación o degradación de áreas arboladas y espacios verdes, lo cual deteriora las opciones de adaptación frente al cambio climático.

SISTEMAS DE DRENAJE Y OBRAS DE ESTABILIZACIÓN FRENTE A LOS DESLIZAMIENTOS SON URGENTES EN LOJA

El estudio presenta medidas de adaptación para Loja, entre las cuales se encuentran la reforestación y restauración de cuencas hídricas, la consolidación de una red ecosistémica, capacitación y concientización,  incremento de infraestructura verde, entre otras.

Inicialmente, se identificó con mayor prevalencia al incremento de la infraestructura verde, pero se verificó que el objetivo ya está siendo afrontado con éxito. Por lo tanto, se priorizó el sistema de drenaje sostenible para la recuperación rápida frente a escorrentía superficial y las obras de estabilización frente a los deslizamientos en áreas de alta vulnerabilidad.

Los resultados del estudio indican que las áreas de la ciudad con mayor exposición y vulnerabilidad a los cambios climáticos son las mismas que tienen niveles socioeconómicos y niveles de vida más bajos. La rápida urbanización y la falta de planificación en las ciudades es un problema para la calidad de vida en el sector urbano, y también, como los resultados indican, para enfrentar el problema real del cambio climático.

 

(*) Elaborado por Maí Suárez, redacción Revista Gestión.

 

 

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