¿Cuáles son las perspectivas para las empresas latinoamericanas en 2023?

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¿Cuáles son las perspectivas para las empresas latinoamericanas en 2023?

Revista Gestión *
Diciembre 7, 2022 - 06:00

El panorama para las empresas no financieras en América Latina prevé un escenario complicado en 2023. Si bien se espera que los precios de las materias primas continúen en niveles altos, la calidad crediticia se verá deteriorada en el siguiente año debido a las vulnerabilidades del sector económico latinoamericano. A su vez, las problemáticas sociales -producto de la inflación y la disminución del poder adquisitivo de los ciudadanos- pueden jugar en contra en una región donde la desconfianza institucional es considerable e intensificar la polarización política.

LA ECONOMÍA LATINOAMERICANA AÚN PUEDE BENEFICIARSE DEL ALTO PRECIO DE LAS MATERIAS PRIMAS EN 2023

El reporte de Moody 's Investors Service acerca del panorama para las compañías latinoamericanas en 2023 remarca los desafíos más importantes que tendrá el sector privado en medio de un contexto que se prevé sea poco favorable para las empresas no financieras. 

Debido a la naturaleza especulativa de varias inversiones latinoamericanas y a su vulnerabilidad respecto a desastres naturales y condiciones climáticas, se espera que los riesgos derivados de la descarbonización, efectos físicos del calentamiento global y demás factores externos jueguen un rol fundamental en el próximo año debido a que, a excepción de Chile, la mayoría de los países que dependen de los commodities han tardado en exigirles cambios a las empresas.

Esto se ve reflejado a su vez en los niveles de crédito corporativo que las empresas no financieras latinoamericanas podrán adquirir en un futuro, ya que de acuerdo al informe, la calidad crediticia de las empresas latinoamericanas disminuirá en 2023, aunque seguirá siendo una caída moderada en el contexto de estrés a nivel global existente.

En específico, las tasas de interés referenciales de los países latinoamericanos se han incrementado en 2022 como resultado de una recuperación de liquidez post-pandemia, así pasaron de estar entre el 2% y el 4% en la mayoría de países a sobrepasar el 10% a excepción de Perú y Ecuador (Gráfico 1).

Gráfico 1

Tasas de interés referenciales por país (octubre 2022)

De esta manera, las condiciones crediticias de América Latina se enfrentan a cinco principales desafíos para 2023: 

  1. Tasas más altas
  2. Crecimiento más lento
  3. Realineamientos geopolíticos
  4. Retos sociales
  5. Exposición a vulnerabilidades ambientales

Por otra parte, las expectativas de precios mundiales de los commodities son favorables en el actual ciclo económico y en un futuro a corto plazo. Las previsiones muestran que es probable que los precios de las materias primas se mantengan cíclicamente fuertes hasta 2023, en parte debido a riesgos geopolíticos, como la invasión de Rusia a Ucrania, favoreciendo a múltiples sectores exportadores latinoamericanos.

Se puede observar que la mayor parte de las exportaciones de América Latina se basan en commodities o materias primas, donde el petróleo y gas es el tipo de exportación más importante, con 36% en 2022, seguido de la agricultura, con 21%, y metalurgia y minería con el mismo porcentaje (Gráfico 1).

Gráfico 2

Porcentaje de exportaciones latinoamericanas por sector productivo (2022)

El aumento en el nivel de precios es mucho más notorio en aquellas materias primas directamente afectadas por la guerra entre Rusia y Ucrania debido a la disminución en la oferta; sin embargo, este aumento en los precios ya se había estado acumulando desde los bloqueos producto del covid-19. A pesar de que los efectos de ambos acontecimientos en la economía mundial se van disipando cada vez más, varios países latinoamericanos aún pueden beneficiarse en 2023 de una apreciación sustancial en el valor de los productos básicos.

No obstante, no todos los productos seguirán esta misma línea; de acuerdo con el Banco Mundial, se espera una caída en ciertos precios agrícolas para 2023, tales como el trigo, el arroz y los cereales. A su vez, se prevé que en 2023 los precios de los metales disminuirán un 15 %, en gran parte debido al menor crecimiento mundial y al temor de que la economía china se desacelere.

INFLACIÓN Y FALTA DE ENFOQUE SOCIAL PODRÍAN AUMENTAR LA INESTABILIDAD EN LA REGIÓN

En el 2023, los desafíos sociales seguirán siendo un enfoque clave en América Latina, ya que los costos más altos para las necesidades básicas pueden avivar las tensiones, exponiendo fisuras dentro los países y llevando a una polarización política cada vez mayor; esto debido a las estrictas condiciones de financiamiento y el deterioro de las políticas fiscales, las cuales limitarán la capacidad de los gobiernos para apoyar a los hogares y empresas vulnerables.

Si bien la invasión rusa a Ucrania favoreció indirectamente a ciertos sectores exportadores al incrementar los precios y generar un mayor flujo de efectivo, también ha empeorado el estrés inflacionario a nivel mundial, lo que ha llevado a los Bancos Centrales a incrementar sus tasas de interés para combatir la inflación. 

Se puede evidenciar cómo la inflación anual en octubre sigue siendo alta en la mayoría de países latinoamericanos, destacándose Chile y Colombia, donde el nivel de precios es 13,7% y 12,2% mayor que en octubre del año pasado; por su parte, Ecuador llega a ser el segundo país con la más baja inflación por detrás de Bolivia con 4,1% (Gráfico 3) debido a la ausencia de emisión primaria al estar dolarizados.

Gráfico 3

Tasas de inflación anual por país (Octubre 2022)

Así, a pesar de que los precios de muchos productos básicos ya no están en sus valores máximos, siguen siendo altos en comparación con el nivel promedio registrado en los últimos cinco años, es por esto que si no se logran plantear políticas monetarias eficientes, la inflación reduciría significativamente el ingreso disponible en los mercados emergentes, donde el combustible y los alimentos comprenden la mayor parte del presupuesto del consumidor latinoamericano. 

A su vez, el incremento del costo de vida podría empeorar la desconfianza institucional y aumentar las demandas por enfoques sociales ante una capacidad limitada de los gobiernos para brindar apoyo, lo que mantiene elevado el riesgo de inestabilidad social. Esto se suma a las dificultades fiscales y al ruido político de las elecciones presidenciales y las reformas constitucionales en algunos países latinoamericanos; siendo el caso para el Ecuador en las elecciones seccionales en 2023.

En conclusión, aunque se espere que el nivel de precios de las materias primas se mantenga elevado hasta por lo menos 2023 debido a los factores geopolíticos y las preocupaciones por la seguridad alimentaria a nivel mundial, las perspectivas están sujetas a muchos riesgos. Es imperativo que cada Gobierno tome en cuenta la situación fiscal y monetaria y que maximice las oportunidades de sus empresas, con especial énfasis en las no financieras debido al panorama adverso que pueden presentar a nivel crediticio.

(*) Jorge Pérez, analista económico Revista Gestión.

 

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