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Autor: Revista Gestión *

En 2022, la pobreza por ingreso y la pobreza extrema mostraron una disminución de 3,39 y 1,19 puntos porcentuales, respectivamente, con relación a 2021. Sin embargo, al analizar la pobreza por ingresos según sexo, edad, etnia y provincia, surgen preocupantes brechas que perfilan la estructura económica del Ecuador, caracterizada por la desigualdad en todas sus formas.

LA POBREZA DISMINUYE A NIVEL NACIONAL

Para el caso de Ecuador, desde 2019 hasta 2021, tanto la pobreza por ingresos como la pobreza extrema aumentaron en 6,95 y 1,92 puntos porcentuales debido a la crisis sanitaria iniciada en 2020. La ONU identifica que el impacto de la pandemia de covid-19 fue más grave para los países latinoamericanos, pues se ha presenciado una disminución del ingreso que se ha traducido en un fuerte aumento de los niveles de pobreza. De hecho, en 2021, cerca de 14 millones de personas adicionales vivían con menos de USD 1,90 al día a nivel mundial.

Sin embargo, en 2022 la situación ha tomado un giro positivo para el país, pues ambos tipos de pobreza se han reducido con respecto al 2021, sobre todo la pobreza por ingresos (Gráfico 1).

Vale mencionar que para diciembre 2022 se determinó que una persona es pobre por ingresos si su ingreso per cápita mensual se ubica en USD 88,72, mientras que es pobre de manera extrema si percibe menos de USD 50,00 mensuales per cápita. Según el INEC, en 2022, la pobreza por ingresos llegó a 25,46%, mientras que la pobreza extrema fue de 9,07%, teniendo una reducción en 3,39 y 1,19 puntos porcentuales, respectivamente.

Aunque el escenario luzca favorecedor, el impacto de los factores sociales puede crear distorsiones, aumentando el malestar social y económico de los grupos más vulnerables de la población.

Gráfico 1

Pobreza por ingresos y pobreza extrema

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LA MUJER EN LA POBREZA

En general, las mujeres enfrentan una mayor incidencia de pobreza que los hombres en todo el mundo, y Ecuador no es la excepción. Con base en las estadísticas del INEC, las brechas de género en términos de pobreza por ingresos empezaron a cerrarse en 2018. Pese a esto, a partir del 2021 se ha visto un aumento significativo en la brecha llegando a un valor de 1,56 puntos porcentuales en 2022 (Tabla 1). 

Tabla 1

Pobreza por ingresos según sexo en Ecuador

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Si bien la pobreza por ingresos ha disminuido tanto para hombres como mujeres en 2022, pasando de 28,21% a 24,66% en el caso de los hombres y de 29,46% a 26,22% en el de las mujeres, la ampliación de la brecha sugiere la incidencia de otras variables socioculturales que pueden tener un impacto negativo, como por ejemplo la desigualdad en el mercado laboral, en términos de la brecha salarial, trabajos no remunerados y mayor tiempo dedicado a los cuidados.

POBREZA JUVENIL

En sus investigaciones, la CEPAL ha denominado a América Latina como una región que sufre de grandes problemas de exclusión e inequidad, lo cual afecta al desarrollo homogéneo e integral de la sociedad, teniendo mayor incidencia en la población más joven. Al analizar la evolución de la pobreza por ingresos según el grupo etario de la población ecuatoriana, se encontró que aquellos entre 15 y 24 años, durante el periodo 2018-2022, registraron tasas más altas de pobreza en comparación con el resto de personas (Gráfico 2). 

Gráfico 2

Pobreza por ingresos según grupo etario en Ecuador

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Precisamente, el porcentaje más alto entre todos los grupos y durante este periodo de tiempo fue de 34,44%, valor que corresponde a los más jóvenes. Mientras que el porcentaje más bajo corresponde a las personas de 65 años o más. Tales datos no solo explican un riesgo presente, sino también una amenaza futura, dado que la pobreza por ingreso termina cortando las oportunidades en términos de educación y posteriormente en el mercado laboral, por lo tanto, perjudica a la mejora del capital humano del país y al bienestar de la población más joven.

LOS INDÍGENAS SIGUEN SIENDO LOS MÁS POBRES 

Según el Banco Mundial, la población indígena presenta tasas de pobreza que son en promedio dos veces más altas que para el resto de latinoamericanos. Esto se corrobora en el caso de Ecuador, puesto que las comunidades con mayor prevalencia de pobreza pertenecen a la población afroecuatoriana e indígena. La CEPAL hace especial énfasis en la discriminación racial y el racismo que se vive en la región, factores que impactan de manera negativa en el desarrollo y el bienestar. 

Por otra parte, el grupo que tiene un menor porcentaje de pobreza por ingresos es la población auto-identificada como blanca, seguida de mestizos y montubios. Para casi todos los grupos étnicos, la pobreza por ingreso ha tenido un decremento entre 2021 y 2022. La única excepción son aquellos auto-identificados como indígenas, a razón de que su porcentaje de pobreza pasó de 52,68% a 54,26% (Gráfico 3). 

 

Gráfico 3

Pobreza por ingresos según auto identificación étnica 

El Banco Mundial justifica el aumento de probabilidad de vivir en condiciones de pobreza con la mayor tendencia de los grupos indígenas a vivir en áreas rurales, así como los menores niveles educativos debido a la falta de oportunidades. Adicionalmente, la población afroecuatoriana tiene el segundo porcentaje más alto de pobreza por ingresos (33,77%). Para explicar su posición con relación a la pobreza, InfoCLACSO hace referencia a los altos índices de desempleo y bajos índices de empleo no pleno que posee este segmento de la población, por lo tanto, percibe menores salarios. 

POBREZA SEGÚN PROVINCIA, MUNDOS DISTINTOS

En 2022, las provincias que tuvieron mayor porcentaje de pobreza por ingreso fueron Esmeraldas (50,22%), Sucumbíos (54,45%), Orellana (59,41),  Napo (63,87%), Pastaza (64,53%) y Morona Santiago (65,80%) (Gráfico 4).

Los economistas Andrés Mideros y Nora Fernández realizaron una investigación sobre brechas estructurales en el Ecuador y concluyeron que estos territorios son justamente aquellos que presentan menor cobertura de servicios públicos domiciliarios (agua potable por red pública, saneamiento adecuado, recolección de basura y electricidad). 

La investigación explica que la brecha de institucionalidad provoca que la capacidad pública de prestar servicios básicos sea menor en los territorios donde reside la población más vulnerable, impulsando el empobrecimiento estructural. Asimismo, las provincias mencionadas poseen menores niveles de productividad, lo cual repercute en el ingreso laboral, así como la cobertura de seguridad social.

Gráfico 4

Pobreza por ingresos según provincia 

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En conclusión, la desigualdad en Ecuador no se limita solamente a la distribución de ingresos, sino que se extiende a varias dimensiones como el género, la edad, la etnia y la ubicación geográfica. Estas desigualdades, que agravan la pobreza y las brechas, son producto de sistemas estructurales de discriminación y exclusión que se han mantenido a lo largo del tiempo.

Como menciona la Organización Internacional del Trabajo, la persistencia de las tasas de pobreza pone de manifiesto la necesidad de políticas públicas que promuevan los sistemas de protección social para reforzar la seguridad de los ingresos. Así como políticas que permitan la erradicación de los distintos tipos de desigualdad y discriminación.

 (*) Elaborado por Camila Marcayata, analista económica Revista Gestión.

 

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Last modified on 2023-03-26

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