“La propuesta es hacer una inversión social mayor ahora, aunque sea más difícil, o por lo menos proteger la que tenemos”

Secciones
revistagestion

“La propuesta es hacer una inversión social mayor ahora, aunque sea más difícil, o por lo menos proteger la que tenemos”

Katherine Espinosa S. *
Febrero 25, 2019 - 10:00

Una de las conclusiones a las que llegó el estudio Situación de la niñez y adolescencia en el Ecuador, una mirada a través de los ODS (Objetivos de Desarrollo Sostenible) fue que en Ecuador hace falta atención a temas de pobreza infantil y cumplimiento de los derechos a la supervivencia, educación y protección. GESTIÓN conversó con Joaquín González Alemán, representante de Unicef en Ecuador, quien destacó la importancia de invertir en temas sociales sobre niñez y adolescencia. Insta al Estado a prestar especial atención y reestructurar ciertas instituciones relacionadas con el tema.

 

En el informe se habla de un monitoreo de inversión en el sector social para la niñez y adolescencia. Con el actual ajuste presupuestario en el que se encuentra el país ¿ven posible que las metas se cumplan a corto plazo?

El tema de la inversión es fundamental pues sin dinero no se llega a ningún lado y es un tema que nos preocupa. Lo que nosotros proponemos es una inversión contracíclica. Entonces lo que normalmente se debe hacer, cuando hay épocas de vacas flacas, es invertir más en lo social. El coste de recuperar una inversión social que no se ha hecho durante un tiempo de crisis va a terminar golpeado más a la población,  entonces si no se invierte ahora lo que ocurrirá es que vas a ahondar más la dificultad de las familias pobres y haces mucho más difícil levantarlas de la pobreza. La propuesta es hacer una inversión mayor ahora, aunque sea más difícil, o por lo menos proteger la que tenemos para que no se vean afectadas las familias, porque si nos damos cuenta lo que se está haciendo es empujar el problema.

 

Según su criterio, de todos los índices que menciona el estudio, ¿cuál es el más importante a cumplir?

No sé si sea el más importante, pero uno que necesita mucha atención es el tema de la desnutrición porque vamos años, décadas que no disminuye y un país como Ecuador, que es un país de renta media alta, no puede permitirse tener las tasas de desnutrición crónica infantil que tiene. La cuestión de nutrición no solamente tiene que ver con los alimentos, tiene que ver con las prácticas, el acceso a agua limpia, saneamiento, que los padres tengan el tiempo de preparar comida saludable a sus hijos. Entonces, el tema de la desnutrición es un tema angustiante porque no me parece que un país como Ecuador pueda tener esas tasas de desnutrición crónica infantil que en población indígena se dobla. Otro tema que hay que tratar es la violencia, como la violencia no se ve es difícil presupuestarla. Hay que tomar en cuenta que armar servicios de protección, prevención y atención a las víctimas cuesta y eso requiere psicólogos, departamentos de  consejería estudiantil en colegios, se tiene que tener un sistema de justicia eficaz, una Fiscalía ágil y muchas cosas que se debe hacer y para eso se necesita dinero, sin eso no podemos hacerlo. Hace falta dinero, hace falta el compromiso del Estado y como recomendación del Comité de Derechos del Niño es que falta un sistema de protección integral descentralizado, entonces si se comete una violación contra un niño (sexual, educativa, integridad, etc.), hay una ruta de protección.

 

¿Cómo trabajar en temas de información con adolescentes y niños?

Nosotros tenemos un proyecto en Cayambe donde los chicos de la comunidad nos dan los temas que quieren tratar, ideas de cómo pueden empoderarse. Eso es justamente lo que queremos, porque cuando ya son adultos es muy difícil. Cuando están en edad escolar y están descubriendo el mundo y tú les das la oportunidad de contarte lo que piensan te quedas sorprendido, ellos saben lo que quieren de su vida. Muchas veces en estos hogares te encuentras que los padres no tienen un nivel educativo alto y no pueden mantener conversaciones con sus hijos sobre sexualidad, drogas, rendimiento escolar, sobre su propia salud mental, que a lo mejor son cosas que el resto de la población da por hecho porque nuestros padres se han preocupado por eso, pero eso que parece tan normal, en familias donde no ha ocurrido durante generaciones no sucede. Nuestro trabajo es dar esa oportunidad a los chicos de expresarse, eso les empodera y eso conduce a que tengan respuestas.

 

El presidente Lenín Moreno anunció días atrás la reapertura de escuelas rurales. ¿Logrará que menos niños sean excluidos del sistema educativo?

En todos los países se hacen reordenamientos de la oferta educativa, justamente presentaremos un estudio que hicimos con la Ecuarunari en 27 comunidades kichwa de la Sierra donde se evalúa qué tan buena fue la reordenación de la oferta educativa cuando se envió a los chicos a las escuelas del milenio. Sacamos una serie de conclusiones que no fueron tan buenas, por ejemplo, había más tiempo de viaje hacia el colegio, las familias gastaban más en transporte, los niños tenían que madrugar y muchas veces no desayunaban y eso lo hemos puesto como insumo. No hemos visto cuál es el plan hasta el momento, se ha dicho que se van a abrir las escuelas rurales pero no sabemos cómo, dónde, cuándo, ni con qué dinero. No podemos dar una postura clara hasta no conocer los por menores, pero lo que sí nos parece normal es que dentro de un Estado se lleve a un reordenamiento de la oferta educativa. Ese reordenamiento tiene que ser en base a una consulta, a estudios, presupuesto.

 

Los partos en niñas de 10 a 14 años son los que más preocupan en el país, la mayoría producto de abusos sexuales, ¿cuál es su propuesta en estos casos?

Si es producto de una violación proponemos que se lleve a Fiscalía y se condene al agresor. Entendemos que muchas veces es complicado porque a veces los perpetradores de la violencia son familiares o personas cercanas en la mayor parte de los casos. Lo que nosotros hemos hecho es poner sobre la mesa el tema del abuso sexual, que no es normal y no debe ser aceptado. No está bien que un tío viole a su sobrina o que la primera relación de una niña sea con su abuelo, cuando logremos aceptar que eso no es normal es cuando las cosas van a cambiar. Queremos animar a la gente a que lo denuncie, visibilizar el tema, que la justica tome su curso y condene a los agresores y le restituyamos los derechos a las víctimas. Si una chica es violada y decide tener o no al niño es cuestión de ellas, nosotros no tomamos una postura en esas situaciones. Lo que sí nos parece justo es que esa niña continúe yendo al colegio, que ayudemos a la familia a superar ese trauma, que demos apoyo psicosocial, que con o sin niño a esa niña no se le trunque la vida y que pueda seguir adelante, y esa es una labor del Estado y de toda la sociedad.

 

Por otro lado, las cifras de suicidio van en aumento ¿cómo determinan el perfil del adolescente en términos de salud mental?

Aún no contamos con eso, el perfil del adolescente y la salud mental es un tema que se descuida en general en la población, tiene un estigma grande si asisten a un psicólogo. Todo el proceso de salud mental que se hace con los grandes también debemos hacerlo con los niños, porque son personas muy vulnerables. En la adolescencia tienes un cóctel de hormonas, un crecimiento de tu personalidad, y es necesario tener una atención personalizada. Tiene que haber una restructuración del sistema de salud, y no solo mental, sino en general, es decir, que los profesionales de la salud sean sensibles a la adolescencia. Si una joven asiste al médico porque no le bajó la regla, simplemente no estigmatizarla, se debe tratarla, ver el porqué de su problema y ayudarla.

 

En el estudio se menciona que el consumo de alcohol y drogas lleva muchas veces al suicidio, ¿cómo ven al Ecuador en esta problemática en general?

El consumo de drogas está muy normalizado. Hay un 29% de los chicos entre 12 y 17 años que han visto a otros compañeros consumir drogas en el colegio y alrededores y son temas que nos preocupan porque son de fácil acceso y baratos. Está bien que el Estado diga que no se pueden consumir bebidas alcohólicas, pero qué pasa cuando el tendero le vende a un chico de 16 años un viernes por la noche, o qué pasa cuando un padre llega en estado etílico a su casa y se empieza a normalizar este consumo, no se contribuye a la solución del problema. Es necesario y es la primera responsabilidad de Estado ver este problema, más allá del Día del Niño, de la Navidad, la niñez es un problema que nos incumbe a todos.

 

Y en temas de salud preventiva, ¿cómo es su aporte al Estado?

Nosotros apoyamos al Estado con dos intervenciones, una que es el Hospital Amigo de las madres y los bebés y otro que es el tema de la desnutrición (desnutrición crónica y sobrepeso). Hablando de obesidad y nutrición crónica estamos previniendo otras enfermedades más adelante como la diabetes o problemas cardiovasculares, cuando vacunas a los niños muestras que eso es una forma de prevenir enfermedades y así atendemos enfermedades de la niñez y la infancia. Es un tema muy importante el tema de la salud preventiva y que tiene que darse en los niños sobre todo. Nosotros trabajamos con el etiquetado nutricional, que es semáforo creado con el objeto de que los niños sepan lo que están comiendo y así evitar el sobrepeso.

 

El acceso a servicios básicos, saneamiento e higiene ¿cómo influye en el desarrollo de la comunidad?

Hace poco sacamos un estudio donde solo 70% de la población accedía a agua, saneamiento e higiene (ASH), es decir, todavía hay un 30% que no tiene estos tres servicios y en zonas rurales la proporción es más alta y es preocupante. Sin estos derechos no hay buena nutrición, lo que ocasiona problemas de salud y por ende no pueden asistir al colegio y se pierde productividad. Es una pérdida de capital humano, que es muy importante. Me parece que estamos muy preocupados por el tema económico, que es lógico, pero me parece que existe un divorcio de la parte social y las cosas tienen que ir juntas, es por eso que los Objetivos de Desarrollo Sostenible hablan de tres dimensiones: económica, social y ambiental. No puede ser que nos centremos solo en la economía, si su capital humano no puede levantarse, la utilidad depende de un capital humano y en este país hay un 52% de los adultos que no han terminado la secundaria y cuando los ministros hablan de la importancia del ajuste fiscal, esto no tiene que tener un costo sobre lo social sobre las personas, porque ellas son las que mantienen el país. ¿Si un 52% de personas no ha terminado el colegio, cómo planean diversificar la economía? Ecuador tiene muchos de los ingredientes y la fórmula para ser un país de éxito si invierte en su gente.

 

¿Cómo el cambio de dirección en el sistema educativo de niños y adolescentes puede transformar positivamente la productividad del país?

Para emprender hace una falta una educación diferente. Nosotros tenemos los resultados de un estudio que nos explica cómo son los ecuatorianos y dice que lo que los padres valoran más en la educación del niño que obedezcan a la autoridad y lo que menos valoran es la creatividad. Si tú quieres emprender, hay que darle la vuelta a la escala de valores porque si obedeces no emprendes, tienes que ser un poco irreverente, tener agallas. Entonces, si el sistema educativo te pone delante del pizarrón y espera que suceda algo, no pasará. Invirtiendo en educación, en maneras diferentes de ver al mundo, se cambiará. La deuda que tiene el país la tendrán que pagar los niños  y lo tendrán que hacer siendo productivos y en eso es lo que no se piensa. Se piensa en el presente de los niños, que son vulnerables, etc., pero eso no es así, no se piensa a largo plazo.

 

Entre la empresa privada y el Estado, ¿qué pueden ofrecer a la niñez ecuatoriana?

La empresa privada tiene una gran responsabilidad con la niñez porque es un actor más en la sociedad, crea riqueza, crea empleo. Se habla mucho de los acuerdos público-privados, de la generación de empleo porque da posibilidades a las familias de salir adelante, también tienen una labor importante con las donaciones, tengo entendido que este sector tiene utilidades a fin de año y las mismas las puede utilizar de muchas formas, sería bueno que lo hagan con organizaciones de la sociedad civil que trabajan con ese apoyo. Además, me parece que se debería desarrollar una ley de asociación social y corporativa o filantrópica por la cual hubiera posibilidades de un incentivo a empresas que apoyen a causas con el financiamiento a centros en zonas rurales, zonas de acogida a mujeres maltratadas, niñas víctimas de trata… que no hay muchas en el país, entonces el Ministerio de Inclusión Social tiene que cubrir estas necesidades. Hay empresas que estarían interesadas en colaborar. Las empresas tienen una responsabilidad social, la primera sería a pagar sus impuestos, claro, y la segunda sería contribuir a mejorar las condiciones sociales por su propio interés, si a la final lo vemos de esa forma.

 

*Community manager y redactora Revista GESTIÓN.

 

 
 
 
Si va a hacer uso de este artículo, por favor cite la fuente original. Artículo de información (I).

Encuentre contenido relacionado en nuestro archivo histórico: 

El suicidio, la pobreza y el embarazo infantil alarman en Ecuador

Las diez principales amenazas contra la salud mundial

“La gente debe educarse sobre el cáncer y dejar de lado la medicina curativa para empezar la medicina preventiva”

La trata de personas aumenta en zonas de conflicto

“Muchas veces las mujeres deben emular un estilo masculino de liderazgo para poder encajar”