A Ecuador sí le urge la inversión, pero una ley no es suficiente

Secciones
Inversión

A Ecuador sí le urge la inversión, pero una ley no es suficiente

Revista Gestión *
Marzo 27, 2022 - 06:00

De acuerdo con el Global Competitiveness Report, elaborado por el World Economic Forum, el país se ubica en el puesto 59 de 140 países. Es el único de los países andinos que se encuentra en la primera mitad del ranking, sólo superado por Chile en la región sudamericana. Sin embargo, para cerrar la brecha de infraestructura en el largo plazo, el país requiere de una inversión de $ 30.178 millones. El anhelo del Gobierno era que la ley de inversiones ayudara a conseguir este monto a través de la empresa privada, pero fue archivada por el Legislativo. Sin embargo, está más que demostrado que una ley por sí sola no ayuda conseguir más inversión extranjera; el país necesita cambios estructurales si desea atraer capitales.

El Banco Interamericano de Desarrollo, en un informe presentó las brechas de infraestructura en la región andina. Las brechas de infraestructura evidencian los problemas en la infraestructura de servicios públicos, lo que afecta la productividad de sus economías, así como los niveles de pobreza y acceso a los mercados.

De acuerdo con el Global Competitiveness Report 2018-2019, elaborado por el World Economic Forum, Ecuador se ubica en el puesto 59 de 140 países en el rubro de infraestructura. Esto lo ubica por encima de algunos países de la región como Perú y Colombia (puestos 85 y 83, respectivamente), Venezuela y Paraguay (puestos 118 y 101, respectivamente), aunque aún se encuentra por debajo de México (puesto 49) y bastante más lejos de países líderes en este rubro como Estados Unidos o Suiza, que se encuentran en el décimo superior del ranking.

Ecuador es el único de los países andinos que está en la primera mitad del ranking, solo superado por Chile (puesto 41) en la región sudamericana. El nivel de infraestructura relativamente alto en Ecuador respecto a otros países de la región puede explicarse por el elevado nivel de gasto en capital, especialmente por el incremento de inversión pública a partir del 2008.

Esta  inversión  en  infraestructura  en  la  región  se  ha  visto  reflejada  en  la  mejora  en  el acceso  y  la  calidad  de  diferentes  tipos  de  infraestructura. Ecuador  está  bastante  por encima del promedio de Latinoamérica y el Caribe en el número de teléfonos móviles per cápita, en la capacidad de generación de energía  y  calidad  de  vías  férreas.  En  acceso  a  internet, sin embargo, se encuentra por debajo del promedio de la región. Es importante recalcar que la brecha de infraestructura toma en cuenta únicamente el acceso básico por parte de la población y no considera la calidad de la misma.

BRECHA DE INFRAETRUCTURA DE $ 4,5 MILLONES EN EL CORTO PLAZO Y $ 30.000 MILLONES EN EL LARGO PLAZO

Aun así, la brecha de infraestructura para Ecuador alcanza los $ 4,5 millones en el corto plazo y en el largo plazo es de $ 30.000 millones, y afecta principalmente al área rural. El agua y el saneamiento rural son los servicios que presentan menor cobertura. De acuerdo con las cifras del BID, el agua rural y el saneamiento rural están cubiertos para alrededor del 80% de la población. Sin embargo, este porcentaje es superior en comparación a los países de la Alianza del Pacífico y países asiáticos.

Según la composición de la brecha de infraestructura de acceso básico de largo plazo  (10 años) de los países andinos, las carreteras componen el sector más grande, con 40%. Junto con ferrocarriles, puertos y aeropuertos alcanzan el 64%.

Después del transporte, el segundo sector con la brecha más grande es saneamiento, con el 22% y el agua potable con el 8% (Gráfico 2). Dentro del agua potable, las brechas son mucho más grandes para las áreas rurales de los países.

Gráfico 1

Composición de la brecha de infraestructura de acceso básico de largo plazo de los países andinos, según sector

El total de la brecha para los países andinos suma un valor de $ 271,8 millones. Sin embargo, la diferencia entre los países es importante. El 44% de la brecha pertenece a Colombia, el 32% a Perú, el 13% a Bolivia y el 11% para Ecuador. Según los datos, la brecha de infraestructura para Ecuador en el largo plazo es de $ 30.178 millones.

La composición de la brecha en Ecuador sí mantiene el patrón de la región. Para carreteras son $ 14.212 millones, que en el caso ecuatoriano representa el 47%. Los ferrocarriles son el 18% y saneamiento el 16% (Tabla 1). El resto de porcentajes no varía mucho en comparación con la región. En el corto plazo, la brecha calculada por el BID de infraestructura es de $ 4,5 millones, lo que significa que es el valor que falta para alcanzar su potencial de infraestructura.

Tabla 1

Valor de la brecha de infraestructura de acceso básico a largo plazo

El cierre de la brecha en el largo plazo de $ 30.178 millones para Ecuador representa el 28% de su PIB, que fue de $ 108.298 millones en 2018, y es el menor porcentaje en comparación con los países andinos. Para Bolivia, en cambio, el cierre de su brecha representa el 90% de su PIB, dado que este es mucho más bajo. Para Colombia es el 36% y para Perú el 39%. 

Tabla 2

Cierre de la brecha de infraestructura de acceso básico de largo plazo

A pesar de que sea un monto menor a otros países similares, el país se enfrenta a una necesidad de inversión, nacional y/o internacional para cubrir el valor y cerrar la brecha en infraestructura. 

¿LA LEY DE INVERSIONES HABRÍA INCREMENTADO REALMENTE LA INVERSIÓN?

Los incentivos fiscales son una política común para atraer inversión y crear empleos formales, especialmente en los países en vías de desarrollo. Nueva inversión puede ayudar al gobierno reducir problemas de desempleo, déficit fiscal, entre otros. Sin embargo, puede pasar que la política no tenga ningún efecto para atraer inversión y crear empleo en países en vías de desarrollo debido a problemas estructurales mayores. El jueves 24 de marzo, la Asamblea Nacional archivó la Ley de Inversiones presentada por el Ejecutivo.

El Gobierno esperaba que la reforma le ayude a atraer $ 30.000 millones en inversiones y generar dos millones de empleos hasta el año 2025. Pero no siempre las leyes son garantía de que algo funcione. En agosto de 2018 entró en vigor la Ley de Fomento Productivo, Atracción de Inversiones y Generación de Empleo. El entonces ministro de Comercio, Pablo Campana, proyectaba que con esa ley la inversión extranjera directa (IED) anual iba a ser de $ 3.000 millones, pero la normativa no tuvo el impacto esperado, y en 2019 apenas ingresaron al país $ 949 millones y $ 1.150 millones en 2020 (Gráfico 2).

 

Gráfico 2

Flujo de Inversión Extranjera Directa

Un estudio realizado por Segundo Camino Mogro, director de Investigación de la Superintendencia de Compañías, indicó que en promedio un 41,5% de la inversión empresarial total durante el período 2012-2017 corresponde a Inversión Extranjera Directa (IED). En el 2017 el sector manufacturero tuvo mayor protagonismo y además se convirtió en el sector que más recibió IED (27%); por otro lado, encontramos que a pesar de que la inversión empresarial del 2017 es menor a la del 2016, se encuentra en mejores niveles que la del 2013 donde la economía se encontraba en una fase de expansión.

Otro estudio reciente de Camino Mogro muestra que es poco probable que los incentivos fiscales de la Ley de Fomento Productivo aumentaran significativamente la inversión y el empleo formal. Una explicación es que existen otros factores importantes que frenan la decisión de invertir en Ecuador como corrupción, calidad institucional, riesgo país, desigualdades, tamaño del país, facilidad para hacer negocios, etc.

Además, destaca que la implementación de programas de incentivos fiscales destinados a aumentar la creación de empleo debe ir acompañada de otras políticas dirigidas a la productividad y a la calidad del empleo, lo cual no ha sido el caso en Ecuador.

No se puede saber si esta nueva ley habría funcionado para incrementar la inversión del país. Sin embargo, la experiencia histórica muestra que una simple ley no es suficiente, se requiere de trabajo coordinado entre el sector público y privado. En mano de obra, por ejemplo, es muy difícil competir con los países vecinos ya que el país tiene unos de los salarios mínimos más altos de la región. Otro punto negativo es la falta de confianza en las instituciones. Ecuador es el tercer país que menos confía en sus funcionarios, lo cual de alguna manera impacta en el desarrollo social y económico del país.

 
*Elaborado por Maí Suárez, redacción Revista Gestión
 
Si va a hacer uso de este artículo, por favor cite la fuente original. Artículo de información (I).

Encuentre contenido relacionado en nuestro archivo histórico:

Mientras la desocupación cae, el empleo adecuado no despunta en Ecuador

El costo de vida aumenta en el Ecuador, pero no así los ingresos

$ 1.500 millones más por el alto precio del petróleo, ¿es prudente aumentar el gasto?

El perfil crediticio del Ecuador no es el mejor