Las buenas intenciones de Yaku Pérez: expectativa vs. realidad

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Las buenas intenciones de Yaku Pérez: expectativa vs. realidad

Revista Gestión *
Febrero 5, 2021 - 05:00

El candidato por el movimiento indígena Pachakutik, Yaku Pérez, se caracteriza por defender a los pueblos y al ambiente. Sus propuestas buscan cubrir las necesidades básicas, especialmente en salud y educación. Para lograrlo, propone políticas como la renta básica universal financiada por los que más tienen, así como la reducción de las horas de trabajo por el mismo salario para crear nuevas fuentes de empleo. Sin embargo, todo aquello le restaría competitividad al país. 

El candidato a la presidencia de la República por el movimiento Pachakutik, Yaku Pérez, es el candidato “de la izquierda ecológica”. Aspira a ser el primer presidente indígena del Ecuador. Su discurso político va ligado al respeto a la Pachamama, libre de explotación minera y a la protección de los territorios nacionales. Propone un poder horizontal, donde las políticas se apliquen de abajo hacia arriba, es decir, desde los territorios y comunidades hacia el gobierno.

Yaku ha sido reconocido como el candidato de los pueblos, pues es donde tiene mayor acogida y donde ha enfocado su campaña electoral. Aunque su modelo económico no está claramente definido, según su plan de gobierno parecería que propone una economía de libre mercado con tinte ambiental (especialmente antiminera) y con fuerte intervención estatal.

Aunque hay que reconocer que ha presentado ideas innovadoras y progresistas dentro de su programa de gobierno Minka por la vida, estas no dejan de ser cuestionables en su viabilidad.

El candidato por el movimiento indígena, antes llamado Carlos Ranulfo y ahora Yaku Sacha Pérez, tiene 50 años, es abogado de los tribunales, especialista en Derecho Ambiental, Derecho Penal y Justicia Indígena; además, tiene un diplomado superior en Gestión de Cuencas Hidrográficas y Población y es magíster en Derecho Penal y Criminología.

La lucha de Yaku se ha enfocado en la defensa del agua, ha ingresado tres pedidos a la Corte Constitucional para tramitar una consulta popular antiminera. Ha protestado contra gobiernos anteriores (Lucio Gutiérrez, Rafael Correa) y también contra el actual. También tiene experiencia en el sector público: en 1994 fue concejal de Cuenca y en el 2019 llegó a ser prefecto de Azuay. Fue presidente de la Confederación de Pueblos de la Nacionalidad Kichwa del Ecuador (Ecuarunari).

EXPECTATIVA: MENOS TRABAJO, MISMO SALARIO Y RENTA BÁSICA UNIVERSAL

El candidato se centra en las necesidades fundamentales que deben ser satisfechas: salud y educación. Su objetivo principal es cubrir las necesidades básicas de todas y todos y para ello cree que se debe construir y fortalecer las condiciones para reorganizar la economía.

Dentro de su propuesta 3 del eje 3 denominado “Minka de la economía: Cuidar la vida” constan las políticas de empleo que el candidato llevará a cabo una vez que alcance a Carondelet. Algo en lo que el candidato de Pachakutik ha enfatizado es en la redistribución de la riqueza y en respetar los derechos laborales.

Por ello Yaku propone en su programa de gobierno algunas medidas para proveer empleo, garantizar los derechos laborales y cubrir las necesidades básicas de las familias. Entre ellas se mencionan dos:

  1. Combatir el desempleo trabajando menos, distribuyendo más y produciendo lo necesario. Es decir, reducir las horas de trabajo y mantener el salario para que de ese modo se incorporen nuevos trabajadores.
  2. Renta básica universal, financiada por quienes más ganan y más tienen; esta renta básica podría pagarse con dinero electrónico.

El dinero electrónico es mencionado en varias ocasiones en las propuestas del candidato como un mecanismo para cubrir la liquidez que requiera la economía. Sin embargo, Yaku ha aclarado que busca sostener la dolarización y que solo si se tienen las garantías suficientes se utilizará este medio monetario.

Además, en una entrevista en Contacto Directo manifestó que la propuesta de reducir las horas de empleo se realizará durante la pandemia, por la coyuntura en la que nos encontramos. Mientras que la política de establecer una renta básica universal pretende garantizar el margen de las condiciones laborales, económicas y sociales de los ciudadanos como sucede en otros países. Añadió también “quizás en el cuarto año podamos implementarlo” pues indica que primero hay que resolver temas que son urgentes.

REALIDAD: INCAPACIDAD FISCAL Y PRODUCTIVA

Las propuestas de Pérez son bastante llamativas por el tinte político con gran enfoque social. Sin embargo, la crítica que permanece es a la lógica de sus propuestas respecto de los resultados esperados, pues busca incentivar al sector productivo y promover la inversión extranjera, pero establece políticas que complicarían el entorno empresarial.

Otro inmenso limitante del cual el candidato es consciente es la estrechez fiscal del Ecuador. El financiamiento que se requerirá para 2021 está alrededor de $ 7.000 millones o $ 9.000 millones. Solo si el gobierno cumple con los compromisos llegados con el FMI, podrá disponer de $ 5.000 millones para este año, aunque aun así deberá conseguir mayor financiamiento para cerrar la brecha fiscal y los requerimientos de financiamiento.

No obstante, Yaku ha manifestado que mantendrá el acuerdo con el FMI, pero buscará renegociar los compromisos. Además, siempre ha mencionado que solo se pagará la deuda legítima, es decir, aquella acordada bajo términos adecuados. Pero la deuda ilegítima es relativa a los ojos de los mercados internacionales, por lo que sus decisiones podrían incrementar el riesgo país, dejando en incertidumbre las futuras fuentes de financiamiento, así como la posibilidad de financiar sus proyectos y sostener un Estado con bajos ingresos fiscales, dependiente del precio del petróleo y con baja competitividad. 

La política de bajar las horas laborales manteniendo el salario tendría implicaciones directas en la productividad de la mano de obra y pone en juego la competitividad. La productividad, en términos económicos, es la capacidad de producir al menor costo posible. Así, al bajar el tiempo de trabajo se realizarían menos tareas, pero se cobra lo mismo, por lo que la mano de obra se encarecería inmediatamente.

De igual forma, esta medida dejaría una brecha en el tiempo de trabajo o en cubrir las actividades que requiera la empresa. Es ahí donde entraría la propuesta de Yaku para que más trabajadores ingresen a cubrir el resto de las horas. Sin embargo, no todas las empresas requerirán el trabajo completo de otro trabajador, ni podrán contratarlo por horas ya que es inconstitucional, pero el candidato tampoco pretende establecer reformas laborales.

De esta manera, las empresas tendrían que pagar a dos trabajadores por lo que antes hacía uno. Esto, en plena pandemia, cuando el sector productivo está apenas emergiendo de la crisis, es complejo. E incluso sería bastante probable que no decidan contratar al segundo empleador por los costos.

Es así que la competitividad del país estaría aún peor, cuando de por sí es bastante mala. Al 2019, Ecuador se encontraba en el puesto 90 de 100 países de América Latina en cuanto a economía competitiva. Encarecer la mano de obra en un país que es caro desde ya por el dólar solo generaría estragos en los empresarios y ahuyentaría a los inversionistas extranjeros.

Gráfico 1

Ranking de economías más competitivas de América Latina

 

 

La renta básica universal, en cambio, es un paso que solo economías desarrolladas han aplicado, y aun así son contadas las que lo hicieron: Canadá, Alaska, Alemania, Kenia e Irán. Y no funciona como renta básica como tal, sino que son experimentos para grupos específicos de la población con una transferencia directa, solo en Alaska funciona tal cual debido a sus excedentes petroleros.

Esta medida mejoraría la calidad de vida de la población y reduciría las brechas de desigualdad, además que sostendría la producción. Sin embargo, la pregunta es: ¿cómo se va a financiar?

Ecuador es el tercer país con el PIB per cápita más bajo de la región ($ 6.183,8), solo superando a Paraguay y Bolivia, sin incluir a Venezuela (Gráfico 2). Y aun así, ningún país de América Latina ha aplicado una medida como esta. La deuda no es un camino, por lo que Yaku propone que sea financiada por los que más ganan. Pero aquello implica nuevamente la reducción de la competitividad del país y podría generar un comportamiento en los agentes de mayor evasión fiscal.

En un país donde se evade y elude tributos cotidianamente, las reformas impositivas deben ir de la mano con un fortalecimiento institucional. El candidato anunció que “ojalá en el horizonte podamos ir implementándolo, pero al cuarto año de gobierno”.

Gráfico 2

PIB per cápita por países en 2019

 

 

Otra forma para financiar esta propuesta, según indica el programa de gobierno, es a través del dinero electrónico. Sin embargo, no se toma en cuenta los estragos que puede generar a la economía, como la propuesta del candidato del correísmo, Andrés Arauz. Distribuir dinero electrónico podría implicar que este no tenga respaldo debido al bajo rendimiento productivo del país. Lo que provocaría inflación, es decir, el encarecimiento del consumo.

Yaku tiene un recurso muy valioso que el resto de los candidatos no, y es el respeto a los territorios, a la naturaleza y a los trabajadores. Sin embargo, sus objetivos son muy ambiciosos ya que busca fomentar la inversión del sector productivo nacional e internacional, mientras que se le incrementa tributos para cubrir las necesidades de la sociedad, y tampoco considera modificaciones en la normativa laboral.

 

(*) Por Karen Lucero, redacción Revista GESTIÓN.

 

 

 

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